¡Tegucigalpa se viste de fe! Procesión de Ramos reúne multitudes de católicos

Tegucigalpa, Francisco Morazán. — En un país marcado por la violencia, la división y la incertidumbre, centenares de fieles católicos salieron este domingo a las calles de la capital para participar en la tradicional procesión de Ramos, dando inicio a la Semana Santa con un mensaje que contrasta con la dura realidad nacional.
La caminata religiosa partió desde la Iglesia El Calvario hasta la Catedral de San Miguel Arcángel, recreando la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén. En la actividad participaron niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, reflejando una masiva expresión de fe que se resiste a desaparecer.
El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nacher, aprovechó la jornada para lanzar un contundente llamado a la conversión espiritual, instando a los hondureños a dejar atrás el odio, el rencor y la división. “El país necesita perdón y unidad, que esta Semana Santa toque el corazón de todos”, expresó durante la misa.
Mientras los fieles avanzaban con sus ramos, en los alrededores del Parque Central se evidenciaba otro rostro de la jornada: vendedores ofreciendo palmas, en medio de una economía informal que también encuentra en la fe una oportunidad de subsistencia.
A un costado de la catedral, las tradicionales alfombras religiosas volvieron a captar la atención, aunque este año con cambios en su ubicación debido a trabajos de reparación en las calles, lo que refleja cómo incluso las tradiciones deben adaptarse a una ciudad en constante intervención.
Testimonios de los asistentes evidencian una práctica que se mantiene generación tras generación. Algunos fieles aseguraron participar cada año como una forma de mantener viva su fe, mientras otros recordaron su vínculo con estas actividades desde la infancia, como parte de una identidad religiosa profundamente arraigada.
Sin embargo, más allá de la devoción, el mensaje es claro y directo: en un contexto donde los problemas sociales parecen multiplicarse, la Iglesia insiste en la necesidad de una transformación interna.







