¡Darle licencias de conducir a chavitos! DNVT dice que ni locos lo hacen

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) rechazó la propuesta de permitir la emisión de licencias de conducir a menores de 16 años, al advertir que la medida podría incrementar los accidentes de tránsito y la siniestralidad vial, en un país que aún enfrenta serias deficiencias en educación y control del transporte.
La posición oficial se dio en respuesta a una iniciativa legislativa que busca regular a adolescentes que ya conducen de forma ilegal en el país, pero que, según las autoridades, no resuelve los problemas estructurales de seguridad vial en Honduras.
Representantes de la DNVT señalaron que antes de considerar la ampliación de permisos de conducción, el país debe fortalecer los sistemas de formación, evaluación y control de conductores, ya que actualmente existen debilidades significativas en la aplicación de la Ley de Tránsito.
Durante el análisis expuesto en el foro, las autoridades destacaron cifras que reflejan la participación de menores de edad en accidentes de tránsito durante 2026, lo que consideran una señal de alerta sobre los riesgos de flexibilizar los requisitos para conducir.
La institución también enfatizó que Honduras enfrenta un problema estructural relacionado con el crecimiento acelerado del parque vehicular, especialmente de motocicletas, las cuales representan un alto porcentaje de los accidentes registrados en el territorio nacional.
En ese sentido, se advirtió que permitir el acceso a licencias a menores podría agravar la situación, considerando la limitada capacidad actual de supervisión y la falta de una formación vial sólida desde edades tempranas.
Las autoridades concluyeron que cualquier reforma en materia de tránsito debe priorizar la educación vial, el cumplimiento de la ley y el fortalecimiento institucional, antes de flexibilizar los permisos de conducción.
El debate dejó en evidencia la postura cautelosa de los entes de tránsito, que insisten en que la prioridad debe ser la reducción de la siniestralidad vial y no la ampliación de licencias en un contexto de alto riesgo.








