Toma fuerza la propuesta de eliminar temporalmente impuesto a combustibles

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – En medio de la creciente presión social por el encarecimiento de los carburantes, la designada presidencial María Antonieta Mejía matizó su postura sobre la eliminación del impuesto a los combustibles, una medida que en el pasado promovió cuando fue diputada del Congreso Nacional.
Desde el Ejecutivo, el tono es distinto: la funcionaria reconoce que la medida “no se descarta”, pero aclara que solo sería viable bajo condiciones “excepcionales, temporales y responsables”, sujetas al estado de las finanzas públicas. Usuarios en redes sociales le recuerdan sus demandas de eliminar el impuesto cuando los precios alcanzaron niveles récord en 2022.
Mejía justificó su posición señalando que el tema de los combustibles trasciende lo político y responde a un contexto internacional complejo, marcado por tensiones geopolíticas que impactan directamente en los precios del petróleo. “Las decisiones sobre combustibles no dependen solo de voluntad política, sino de la responsabilidad de cuidar las finanzas del Estado”, afirmó.
En paralelo, el diputado del Partido Liberal, Rashid Mejía, anunció esta semana que presentará un proyecto de decreto para reducir temporalmente los impuestos sobre los derivados del petróleo, como respuesta a la reciente escalada de precios. Mejía explicó que la tarifa actual representa un desafío para transportistas y consumidores, y que la medida busca aliviar el impacto económico en los hogares hondureños.
Los hondureños enfrentarán nuevos aumentos a partir del lunes:
- Gasolina súper: +6.59 lempiras, llegando a 134.07 por galón.
- Gasolina regular: +6.02 lempiras, alcanzando 118.09 lempiras.
- Queroseno: +13.31 lempiras, totalizando 138.98 lempiras.
- Diésel: +10.33 lempiras, alcanzando 128.42 por galón.
Estos incrementos reactivan la discusión sobre la carga impositiva, considerada por algunos sectores como un factor que incrementa el costo de vida.
La postura de Mejía refleja la tensión entre responder al malestar ciudadano y mantener la estabilidad fiscal. Según la vicepresidenta, se priorizarán acciones focalizadas que protejan a los sectores más vulnerables, evitando medidas que puedan comprometer la sostenibilidad del Estado.
El contexto actual, junto con la propuesta de Rashid Mejía, evidencia que el debate sobre los impuestos a los combustibles sigue vigente, con alternativas en discusión que buscan un equilibrio entre alivio económico y responsabilidad fiscal.







