Ya son 70 mujeres asesinadas en 2026 y la violencia sigue creciendo

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La violencia contra las mujeres vuelve a estremecer al país. Un total de 70 mujeres han sido asesinadas de forma violenta en lo que va de 2026, según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), cifra que ha encendido las alertas entre organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos.
El panorama resulta aún más preocupante al conocerse que 22 mujeres fueron asesinadas en las últimas cuatro semanas, reflejando una escalada de crímenes marcados por extrema brutalidad.
De acuerdo con los registros del observatorio, en Honduras una mujer es asesinada cada 37 horas, mientras que el promedio mensual de muertes violentas se mantiene en 20 víctimas.
La coordinadora del OV-UNAH, Migdonia Ayestas, advirtió que la muerte violenta de mujeres sigue siendo uno de los problemas más graves del país y cuestionó la falta de respuestas efectivas por parte del Estado.
Indicó que las autoridades deben garantizar la seguridad de las mujeres tanto en los espacios públicos como dentro de sus propios hogares, donde muchas veces también enfrentan amenazas constantes.
Ayestas señaló que los principales agresores suelen ser parejas, exparejas o pretendientes, quienes atacan con armas de fuego, armas blancas, piedras y otros medios violentos.
“¿Por qué le quitan la vida a una mujer con tanta saña, con tanto odio y desprecio? No les basta un disparo, sino múltiples heridas, en algunos casos hasta 66 lesiones con arma cortopunzante”, lamentó.
La experta agregó que este nivel de crueldad se está normalizando en la sociedad, lo que calificó como profundamente preocupante.
Por su parte, colectivos feministas aseguran que la cifra real ya asciende a 76 hechos violentos contra mujeres, y sostienen que Honduras continúa entre los países con los índices más altos de femicidios e impunidad en la región.
La defensora de derechos de las mujeres, Nohemí Díaz, criticó recientes declaraciones de la Policía Nacional que vinculan preliminarmente algunos crímenes con estructuras del crimen organizado.
“Es irresponsable emitir juicios antes de una investigación científica. Ninguna violencia se puede justificar y estas muertes deben investigarse a fondo”, expresó.
Las organizaciones consideran que este tipo de versiones desvían la responsabilidad estatal y revictimizan a las víctimas, ignorando que el Estado tiene la obligación de proteger la vida de las mujeres sin prejuicios.
Además, denunciaron un patrón preocupante en casos de desaparición de mujeres, recordando que las primeras horas tras una denuncia son cruciales, pero muchas veces no se activan de inmediato los protocolos de búsqueda establecidos por normas internacionales.
La creciente cifra de asesinatos vuelve a colocar sobre la mesa el debate nacional sobre la violencia de género, la impunidad y la urgente necesidad de medidas efectivas para frenar esta crisis.





