Trump lanza ultimátum a Irán y prepara posible “golpe final”

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. — El presidente Donald Trump anunció la extensión del ultimátum a Irán hasta el próximo 6 de abril, exigiendo la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz, una arteria clave por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
El mandatario aseguró que la decisión responde a una supuesta solicitud de Irán y defendió que las negociaciones “avanzan muy bien”, aunque sus propias advertencias dibujan un escenario completamente distinto: si Teherán no cede, Estados Unidos podría destruir sus centrales eléctricas.
El mensaje resulta contradictorio incluso dentro del mismo discurso. Mientras la Casa Blanca insiste en el diálogo, el Pentágono ya afina planes de intervención militar, incluyendo un eventual despliegue terrestre para ejecutar lo que se describe como un “golpe final”.
Trump, fiel a su estilo impredecible, dejó abierta la puerta a nuevas extensiones del plazo, dependiendo del consejo de su círculo cercano, entre ellos el vicepresidente JD Vance y su yerno Jared Kushner, lo que evidencia que la estrategia estadounidense aún navega entre la presión y la incertidumbre.
Desde Washington se asegura que Irán está “suplicando un acuerdo”, e incluso se menciona el paso de petroleros por Ormuz como señal de buena voluntad. Sin embargo, la narrativa cambia radicalmente desde Teherán, donde el canciller Abás Araqchí acusa a Estados Unidos de enviar “señales contradictorias”, negociando mientras incrementa su presencia militar en la región.
A esto se suma el rechazo iraní a un plan de 15 puntos propuesto por Washington, lo que deja claro que, más allá de los discursos optimistas, el conflicto sigue lejos de resolverse.









