Retraso del Presupuesto 2026 genera dudas sobre operatividad del gobierno

TEGUCIGALPA. – A 60 días de iniciar su gestión, el nuevo gobierno enfrenta la primera gran prueba financiera: la reformulación del Presupuesto General de la República 2026, cuyo retraso ha encendido alertas en el Congreso Nacional y genera sospechas sobre la capacidad de planificación del Ejecutivo.
El documento, que debe ser aprobado por el Consejo de Ministros antes de ser remitido al Legislativo, es considerado clave para destrabar la operatividad de diversas secretarías de Estado. Su revisión responde a la necesidad de ajustar ingresos y egresos a la realidad económica y priorizar proyectos con impacto directo en la ciudadanía, tras una transición de mando que algunos parlamentarios califican de atípica y desordenada.
El diputado Eder Mejía enfatizó que la llegada del presupuesto reformulado es urgente y que el Congreso está listo para abrir espacios de socialización con fuerzas políticas y sociedad civil. Sin embargo, la demora en su entrega ha generado preocupación, ya que varias dependencias estatales carecen de base legal para ejecutar proyectos, contratar personal o adquirir insumos básicos, afectando sectores críticos como salud, educación y seguridad.
El Ejecutivo proyecta un ajuste del presupuesto a 430 mil millones de lempiras, cerca de 39 mil millones menos que el aprobado en septiembre de 2025, buscando alinear el gasto con la capacidad real de recaudación y evitar un sobreendeudamiento.
Parlamentarios y analistas advierten que este retraso aumenta las dudas sobre la eficiencia de la administración y podría afectar la implementación de políticas públicas clave si no se agiliza su envío y aprobación. Mientras tanto, en Casa Presidencial continúan los ajustes finales de un documento que definirá el rumbo económico del país para 2026.









