¡Paraíso narco! “Los Isleños” convirtieron Roatán en corredor de cocaína hacia EE. UU.

ROATÁN, ISLAS DE LA BAHÍA. – Detrás de la imagen turística de aguas cristalinas y playas paradisíacas, operó durante años una sofisticada red criminal conocida como “Los Isleños”, que habría transformado el Caribe hondureño en una ruta estratégica del narcotráfico internacional.
De acuerdo con investigaciones de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), esta estructura criminal logró movilizar más de 240 toneladas de cocaína en cinco años, consolidándose como uno de los grupos más poderosos del tráfico de drogas en la región.
Lejos de la violencia visible, la organización operaba con una estrategia de camuflaje logístico y transporte multimodal, utilizando embarcaciones pesqueras registradas legalmente para ocultar sus cargamentos ilícitos.
Según las investigaciones, la red empleaba barcos pesqueros de langosta y caracol que salían desde Roatán hacia alta mar, donde realizaban trasiegos en aguas internacionales con embarcaciones provenientes de Colombia y Venezuela. Posteriormente, regresaban a puerto mezclados con la flota legítima, dificultando su detección.
El sistema incluía además el uso de lanchas rápidas tipo “Go Fast”, utilizadas para la distribución final del cargamento hacia puntos estratégicos en Colón, Gracias a Dios, Belice, Guatemala y México, e incluso pistas clandestinas donde se coordinaban conexiones aéreas desde Sudamérica.
Las autoridades confirmaron que “Los Isleños” operaban como una red transnacional del narcotráfico, con vínculos directos con estructuras criminales de Colombia, Venezuela, México, Guatemala y Belice, lo que garantizaba el flujo constante de droga desde Sudamérica hasta Norteamérica.
El golpe decisivo contra la organización llegó el 15 de abril de 2024, con la ejecución de la Operación El Patriarca, en la que la ATIC realizó 14 allanamientos simultáneos en Cortés, Atlántida e Islas de la Bahía.
Durante el operativo fueron capturados cabecillas como Hebert Gabriel Cruz Haylock, su hermano Dimitris Cruz, además de otros miembros clave de la estructura criminal, provocando el desmantelamiento progresivo de la red.
Decomisos previos, incluyendo cargamentos de hasta 2.5 toneladas de cocaína en 2021, ya habían evidenciado la magnitud de sus operaciones, que ahora han quedado al descubierto como uno de los mayores esquemas de narcotráfico en la historia reciente del país.
La reciente condena de uno de sus integrantes marca otro avance en el proceso judicial contra una organización que convirtió el Caribe hondureño en un corredor internacional de droga, aprovechando la apariencia de un paraíso turístico para operar con alcance global.







