¡Congreso perdona deudas! Aprueban amnistía para impuestos, agua, IHSS y pagos municipales

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El Congreso Nacional aprobó en tercer y último debate un amplio paquete de amnistías tributarias y administrativas que permitirá a miles de hondureños y empresas ponerse al día con sus deudas sin pagar intereses, multas ni recargos por mora durante un período de cuatro meses.
La medida beneficiará a contribuyentes con obligaciones pendientes ante el Servicio de Administración de Rentas (SAR), el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) y distintas municipalidades del país.
La vicepresidenta del Congreso Nacional, Tania Pinto, defendió la iniciativa al asegurar que busca aliviar la difícil situación económica que enfrentan ciudadanos y empresarios, además de permitir que las instituciones estatales recuperen recursos financieros.
“El pueblo hondureño tiene problemas por esta crisis económica y hoy se ha aprobado este paquete de amnistías para que las personas tengan cuatro meses para ponerse al día y librarse de intereses y mora”, expresó la parlamentaria tras la aprobación del decreto.
Según explicó Pinto, el paquete también contempla una ampliación de las amnistías municipales y de agua potable, con el objetivo de facilitar la regularización de miles de usuarios que arrastran deudas acumuladas desde hace varios años.
La diputada señaló que muchas empresas y ciudadanos no han podido cumplir con sus compromisos fiscales y de servicios públicos debido a las dificultades económicas que atraviesa el país.
“Esto permite que las personas se puedan regularizar, que ya no estén en mora, así como también que las instituciones capten dinero y eso se traduce en proyectos”, manifestó.
Con esta decisión, el Congreso Nacional busca incentivar el pago voluntario de obligaciones atrasadas y aumentar la recaudación en instituciones públicas que actualmente enfrentan problemas financieros.
La aprobación de estas amnistías también abre un debate entre distintos sectores, ya que algunos consideran que este tipo de medidas alivian temporalmente la carga económica de la población, mientras otros cuestionan que se conviertan en prácticas recurrentes que terminan premiando la morosidad.








