¡Comunidad LGTB+ en alerta! Dos personas de la diversidad sexual asesinadas en menos de 24 horas

JUTICALPA, OLANCHO. – Marcos Noé Mejía Meza, de 22 años, fue encontrado sin vida la mañana de este domingo 3 de mayo en las cercanías de la residencial El Guanacaste, en Juticalpa, departamento de Olancho, en un hecho violento que ha causado consternación entre familiares, amigos y vecinos.
De acuerdo con información preliminar, el cuerpo presentaba múltiples impactos de bala y quedó tendido sobre una calle de tierra que conduce hacia el sector antes mencionado. Al momento del hallazgo, la víctima portaba una peluca y vestía jean y camisa azul.
Familiares y personas cercanas indicaron que Marcos Noé Mejía era originario y residente de la zona, y que pertenecía a la comunidad LGTB+, por lo que su muerte ha generado dolor y preocupación entre quienes lo conocían.
Tras recibir el reporte, autoridades policiales se desplazaron al lugar, donde procedieron a acordonar la escena, realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar las investigaciones correspondientes para esclarecer el crimen.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas ni se ha establecido oficialmente el móvil del asesinato. “Se están realizando las diligencias necesarias para esclarecer lo ocurrido”, indicaron fuentes policiales.
El hecho cobra mayor relevancia al convertirse en el segundo asesinato de un miembro de la comunidad LGTB+ en menos de 24 horas en Honduras.

La noche anterior también se reportó la muerte de Rony Pavón, un joven trans hallado sin vida en Nacaome, en el sur del país. Su cuerpo fue encontrado colgado de una viga en su vivienda ubicada en la colonia Sor Dionisia, en circunstancias que aún permanecen bajo investigación.
De acuerdo con registros de organizaciones defensoras de derechos humanos, entre 2004 y 2025 unas 600 personas de la comunidad LGTB+ han perdido la vida de forma violenta en Honduras. De esa cifra, alrededor de 335 eran hombres gay, 156 mujeres trans, además de mujeres lesbianas, hombres bisexuales y hombres trans. Estos datos continúan reflejando la vulnerabilidad y la violencia que enfrenta esta población en el país.








