El agua les llega hasta la cintura en Valle y los deja incomunicados

ALIANZA, VALLE, HONDURAS. – Más de 900 familias de 16 comunidades de la Costa de los Amates permanecen incomunicadas desde esta semana en el municipio de Alianza, departamento de Valle, debido a la crecida del río Goascorán, que volvió a cubrir el vado utilizado como principal vía de acceso a la zona, situación que dificulta la movilidad de los habitantes y reaviva los reclamos por obras permanentes de mitigación.
La emergencia se registra en plena temporada lluviosa, cuando el aumento del caudal del río vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades que dependen de este paso para trasladarse, realizar actividades comerciales y acceder a servicios básicos.
Los pobladores enfrentan una vez más las consecuencias del aislamiento, mientras las lluvias continúan afectando la región y elevando los niveles del afluente.
El alcalde del municipio de Alianza, Faustino Manzanares, lamentó que, pese a las múltiples gestiones realizadas durante varios años, las autoridades competentes aún no hayan ejecutado proyectos permanentes que permitan resolver el problema.
“Cada vez que aumenta el nivel del río, cientos de familias quedan prácticamente aisladas. Hemos realizado múltiples solicitudes, pero aún no se concretan soluciones definitivas”, manifestó el edil.
Según explicó, las crecidas recurrentes del río Goascorán afectan de manera directa la conectividad de al menos 16 comunidades, generando dificultades para el transporte de personas, productos y servicios esenciales.
Por su parte, autoridades de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) reiteraron el llamado a la población para que mantenga las medidas de precaución y evite exponerse a situaciones de riesgo.
La advertencia está dirigida especialmente a quienes transitan por el sector conocido como paso de Ercilia, una de las áreas más afectadas por el incremento del caudal del río.
Las autoridades indicaron que el monitoreo se mantiene de forma permanente debido a las condiciones climáticas que persisten en la cuenca del Goascorán.
Ante la interrupción del paso terrestre, desde ayer fue habilitado un servicio de lancha para facilitar el traslado de personas entre ambos lados del río.
No obstante, las autoridades recomendaron realizar únicamente viajes estrictamente necesarios mientras continúen las condiciones adversas y el riesgo de nuevas crecidas.
La medida busca reducir el impacto inmediato sobre las comunidades afectadas, aunque los pobladores insisten en que se requieren soluciones estructurales que garanticen la conectividad durante todo el año.
Las autoridades mantienen vigilancia constante en la zona y no descartan implementar nuevas restricciones de movilidad si las precipitaciones continúan aumentando el caudal del río.
Mientras tanto, cientos de familias permanecen pendientes de la evolución del clima y de una solución definitiva que les permita evitar el aislamiento que cada año se repite durante la temporada de lluvias.








