Venezuela llega a los 5,200 muertos por el doble terremoto

CARACAS, VENEZUELA. — Venezuela continúa enfrentando las devastadoras consecuencias del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, luego de que las autoridades actualizaran el balance y confirmaran 5,278 personas fallecidas, 16,740 heridas y 17,907 sin vivienda, debido a los severos daños provocados por los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 y a las posteriores réplicas que han mantenido en alerta a las comunidades afectadas.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que 23,587 personas permanecen alojadas en 107 campamentos temporales, mientras las instituciones del Estado han brindado asistencia a 128,324 familias damnificadas por la emergencia.
La tragedia también dejó una enorme destrucción en la infraestructura. Según el balance oficial, 856 edificios presentan daños estructurales y otros 190 inmuebles colapsaron por completo. Además, las autoridades contabilizan 1,405 réplicas desde el día del desastre.
COMIENZA LA ENTREGA DE VIVIENDAS A LOS DAMNIFICADOS
Como parte de la respuesta ante la emergencia, el Gobierno venezolano inició la entrega de viviendas a las familias que perdieron sus hogares. Más de 240 familias recibieron los primeros apartamentos durante un acto encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien aseguró que el proceso continuará de manera mensual.
El plan oficial contempla entregar 4,000 viviendas antes de finalizar este año y superar las 10,000 viviendas recuperadas durante 2027, mediante la rehabilitación y culminación de edificios que permanecían inconclusos.
Sin embargo, la reconstrucción enfrenta otro enorme desafío: la cantidad de escombros generados por el desastre. El ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, indicó que una evaluación realizada junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima en aproximadamente 2.1 millones de toneladas los residuos y materiales que deben ser removidos.
A casi un mes de la catástrofe, Venezuela continúa en una carrera contra el tiempo para atender a miles de damnificados, reconstruir las zonas devastadas y devolver un techo a las familias que lo perdieron todo. Mientras las labores de asistencia avanzan, el país sigue enfrentando las profundas consecuencias humanas y materiales de uno de los desastres sísmicos más graves de los últimos años.








