De presidente a terrorista prófugo: Bolivia anda detrás de Evo Morales

LA PAZ, BOLIVIA. – La Fiscalía de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales (2006-2019), acusado de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, además de otros delitos, por su presunta participación en los bloqueos de carreteras y protestas registradas entre mayo y junio para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según la orden fiscal, Morales también es investigado por atentados contra los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y afectación a los servicios públicos. Las protestas dejaron 16 personas fallecidas, provocaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de pérdidas económicas superiores a 3.000 millones de dólares.
La investigación también alcanza a dirigentes sindicales y campesinos vinculados a las movilizaciones. Morales rechaza las acusaciones y sostiene que las protestas buscaban que el Gobierno atendiera las demandas de los sectores movilizados.
El exmandatario permanece desde 2024 en el Trópico de Cochabamba, donde además enfrenta otra orden de captura por un proceso separado por presunta trata agravada de personas.







