Antonio Banderas dice que anda macizo pero casi se muere de un paro

LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS. – El actor español Antonio Banderas aseguró que el infarto que sufrió en 2017, a los 56 años, cambió por completo su manera de ver la vida, al llevarlo a valorar más el tiempo, dejar de fumar y regresar a Málaga, su ciudad natal.
Banderas explicó que estar cerca de la muerte le permitió comprender que muchas preocupaciones no merecen tiempo ni energía. “Mi infarto fue lo mejor que me pasó en la vida”, afirmó a People.
Desde entonces, el actor ha priorizado las experiencias sobre las posesiones y ha centrado parte de su actividad en el Teatro Soho CaixaBank y en proyectos gastronómicos en Málaga.
Aunque vivió años importantes en Los Ángeles, reconoció que siempre sintió que su lugar estaba en España.
Su nueva filosofía es clara: “Lo único que me interesa ahora es la experiencia de vivir”.








