¡Ni frijoles tenemos! Casi no hay guardados y salió mala la siembra

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – Honduras prevé importar hasta un millón de quintales de frijol para garantizar el abastecimiento del mercado nacional, informó el ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, ante las advertencias de productores y comerciantes sobre una posible reducción en la disponibilidad de granos básicos debido a la prolongada sequía.
Actualmente, el país cuenta con una reserva estratégica de 120 mil quintales de frijol y 76 mil quintales de maíz, según estadísticas oficiales.
Sin embargo, las autoridades consideran necesario recurrir a las importaciones para cubrir la demanda nacional y evitar problemas de abastecimiento durante los próximos meses.
Molina explicó que la mayor parte del frijol que Honduras necesita importar podría proceder de Nicaragua, aunque no se descarta recurrir a otros países de la región.
El funcionario señaló que Honduras mantiene libre comercio con los países centroamericanos, lo que permitiría buscar proveedores adicionales en caso de ser necesario.
La medida busca mantener abastecido el mercado y evitar que una eventual escasez provoque mayores presiones sobre el precio del frijol, uno de los alimentos básicos de la dieta de los hondureños.
PRODUCTORES ALERTAN POR BAJA COSECHA
El anuncio se produce mientras productores y comerciantes han advertido sobre una posible escasez de granos básicos.
Las proyecciones del sector productivo apuntan a que la cosecha de postrera podría quedar por debajo de los niveles registrados en años anteriores debido a la prolongada falta de lluvias asociada al fenómeno climático El Niño.
La reducción de las cosechas podría aumentar la necesidad de recurrir a productos importados para garantizar el abastecimiento interno.
TAMBIÉN PODRÍAN IMPORTAR MAÍZ Y ARROZ
El titular de la SAG no descartó que Honduras tenga que importar otros granos básicos, entre ellos maíz y arroz, dependiendo del comportamiento de la producción nacional y de las necesidades del mercado.
Las autoridades deberán evaluar la disponibilidad de estos productos en los próximos meses para determinar si será necesario ampliar las compras en el extranjero.
Con la reserva actual y las importaciones previstas, el Gobierno busca evitar un desabastecimiento de alimentos básicos y mantener la estabilidad del mercado ante los efectos de la sequía.








