Valió v*rga el agro: Sin siembra y sin nada que comer por la sequía

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La sequía está provocando fuertes pérdidas en los sectores agrícola y ganadero de Yoro y San Marcos de Colón, donde productores y autoridades municipales reportan cultivos destruidos, reducción de la producción de leche, falta de agua y miles de familias que requieren asistencia alimentaria, debido a la prolongada ausencia de lluvias.
YORO PIERDE L150 MILLONES
En Yoro, el presidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores, Roger Edgardo Padilla, estimó en L150 millones las pérdidas ocasionadas por la sequía.
De las 5,000 manzanas de maíz sembradas, una parte importante no logró desarrollarse y la producción perdida, según el dirigente, ni siquiera puede aprovecharse para ensilaje.
El impacto también alcanza al sector lechero. Los centros de recolección se han reducido en 40 %, mientras que de los aproximadamente 40,000 litros de leche diarios que se producían en Yoro, unos 16,000 litros han dejado de ingresar.
La falta de pasto y agua también está obligando a los ganaderos a sacar animales al mercado, mientras aumenta la preocupación por el robo y destace de ganado. Padilla denunció que unas 250 reses han sido destazadas en los últimos dos años en la zona entre Yoro y Morazán.
La crisis, además, está golpeando el empleo rural, debido a que los productores ya no cuentan con ingresos suficientes para contratar trabajadores.
SAN MARCOS DE COLÓN: COSECHAS PERDIDAS Y 7,000 FAMILIAS EN RIESGO
En San Marcos de Colón, Choluteca, el alcalde Juan Ordóñez aseguró que la situación es igualmente crítica y afirmó que la pérdida de cultivos alcanza el 100 %.
El municipio cuenta con más de 7,000 familias que necesitan asistencia alimentaria, pero las raciones recibidas hasta ahora resultan insuficientes.
Según el edil, unas 1,450 raciones llegaron recientemente al departamento de Choluteca y San Marcos de Colón, una cantidad que, a su criterio, no alcanza ni para cubrir el 10 % de las familias necesitadas.
En las zonas rurales se concentra el mayor impacto, con entre 4,000 y 4,500 familias que dependen directamente de la agricultura y que habrían perdido completamente sus cosechas.







