Puro brillo ilegal: Andaban paseando con L.10 millones encima

COMAYAGUA, HONDURAS. – Un cargamento de 2,881 gramos de supuesto oro, valorado preliminarmente en más de 10 millones de lempiras, fue decomisado este 25 de agosto de 2026 en el Aeropuerto Internacional Palmerola, Comayagua, durante una inspección con Rayos X, luego de que tres pasajeros de nacionalidad hondureña y colombiana fueran detectados trasladando las piezas sin documentos que acreditaran su procedencia y comercialización legal.
El hallazgo se produjo en uno de los puntos de inspección mediante Rayos X de la terminal aérea, donde los agentes identificaron varios objetos de color amarillo que eran transportados por los pasajeros.
Durante la revisión fueron encontradas diferentes piezas, entre ellas hebillas de faja, brazaletes, dijes con figuras mayas y cadenas, cuyo peso total fue establecido posteriormente en 2,881 gramos.
Uno de los principales motivos para retener el cargamento fue que los pasajeros no presentaron factura comercial, permiso de exportación ni documentación que demostrara legalmente el origen y comercialización de las piezas.
Ante esta situación y siguiendo instrucciones del Ministerio Público, las autoridades procedieron al decomiso del material y lo dejaron bajo custodia para continuar con las investigaciones correspondientes.
El pesaje fue realizado en presencia de los pasajeros y representantes de las instituciones que participaron en el operativo, estableciéndose oficialmente el peso de 2,881 gramos de supuesto oro.
¿CUÁNTO VALDRÍA EL SUPUESTO ORO?
La Administración Aduanera de Honduras realizó una valoración preliminar tomando como referencia un precio de 130.28 dólares por gramo, bajo el supuesto de que las piezas tendrían una pureza de 24 quilates.
Con base en ese cálculo, el cargamento tendría un valor superior a los 10 millones de lempiras. Sin embargo, las autoridades recalcaron que se trata de “supuesto oro”, por lo que aún deberán realizarse análisis y diligencias para determinar la composición real del material.
Las piezas serán remitidas al Ministerio Público, donde se desarrollarán las investigaciones destinadas a establecer su procedencia, naturaleza y posibles responsabilidades legales relacionadas con su traslado.
Hasta ahora, las autoridades no han detallado cuál era el destino final de las piezas ni las circunstancias en las que fueron adquiridas por los pasajeros. Estos elementos deberán ser esclarecidos durante el proceso investigativo.








