AMDC sobre el agua: Hay que apretar la guacha otro rato

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – Los embalses Los Laureles y La Concepción, que abastecen de agua a Tegucigalpa, continúan por debajo del 25 % de su capacidad, mientras las autoridades esperan que las lluvias pronosticadas para los próximos días permitan recuperar las reservas, en medio de una Alerta Roja por sequía y una Alerta Amarilla por lluvias.
El alcalde Juan Diego Zelaya informó que, aunque ya está ingresando agua a los sistemas, los niveles de ambos embalses todavía no han aumentado. Explicó que las lluvias deben concentrarse en las cuencas que abastecen los embalses para lograr una recuperación que permita, eventualmente, revisar el actual calendario de distribución de agua, que contempla nueve días.

Mientras Tegucigalpa necesita lluvia para recuperar sus reservas, las precipitaciones también han provocado inundaciones en distintos sectores.
Durante las lluvias del viernes se registraron hasta 122 milímetros en una zona, provocando además un rápido incremento del caudal del río Choluteca, tras el crecimiento del río San José y su unión en el sector de Los Encuentros.
Zelaya señaló que la basura y la grasa acumulada en tragantes, cunetas y tuberías agravaron las inundaciones. En la colonia Kennedy fueron encontrados grandes bloques de grasa prácticamente petrificados, por lo que se prepara una ordenanza para regular las trampas de grasa de restaurantes y establecimientos.
Ante el pronóstico de una semana lluviosa, la Alcaldía coordinará con Copeco y preposicionará equipos en diferentes puntos de la capital.
Además, unas 5,000 personas participaron en jornadas de limpieza en 15 puntos, mientras la Alcaldía reporta la recolección de 230 mil toneladas de basura durante 2026.
Las autoridades pidieron a los habitantes de zonas de riesgo mantenerse atentos a los comunicados oficiales y tener identificados los albergues más cercanos.
Tegucigalpa enfrenta una paradoja: necesita las lluvias para llenar sus embalses, pero también debe prepararse para evitar que esas mismas precipitaciones provoquen nuevas emergencias.







