¡Golpe al Congreso tradicional! Zambrano busca eliminar comisión “ilegal” y trabajar los 365 días

TEGUCIGALPA, HONDURAS. — El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, encendió el debate político tras anunciar un paquete de reformas radicales a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, que incluyen la eliminación definitiva de la polémica comisión permanente y la obligación de que el Congreso sesione los 365 días del año.
La propuesta, que será discutida este miércoles en el hemiciclo, plantea un giro profundo en el funcionamiento legislativo y ya genera cuestionamientos sobre sus verdaderas implicaciones políticas y constitucionales.
En su justificación, Zambrano aseguró que la comisión permanente fue utilizada en el pasado de forma “ilegal y abusiva”, señalando que su eliminación busca cerrar la puerta a prácticas que, según él, representaron una usurpación de funciones del pleno legislativo. “No podemos permitir que otro loco venga y quiera usurpar las funciones de este poder del Estado”, declaró, en un tono que evidencia la tensión política detrás de la iniciativa.
Sin embargo, más allá del discurso, la medida abre un debate de fondo: ¿se trata de una corrección institucional necesaria o de un movimiento político para concentrar aún más el control legislativo? La comisión permanente, aunque cuestionada, ha sido históricamente un mecanismo para garantizar continuidad en momentos de receso, por lo que su eliminación podría dejar vacíos operativos en situaciones extraordinarias.
Otro punto que genera controversia es la intención de eliminar los tradicionales recesos legislativos, obligando al Congreso a sesionar durante todo el año. Zambrano propone que esta disposición quede blindada tanto en la Constitución como en la ley, suprimiendo los descansos de mayo y el periodo entre noviembre y enero.
Aunque la iniciativa se presenta como un esfuerzo por aumentar la productividad legislativa y evitar la paralización del Congreso, analistas advierten que también podría convertirse en una herramienta de presión política interna, además de plantear dudas sobre la viabilidad real de mantener una actividad parlamentaria continua sin afectar la calidad del debate y la elaboración de leyes.
Con los diputados convocados para este miércoles, el país se encuentra ante una reforma que no solo modifica reglas internas, sino que redefine el equilibrio de poder dentro del Legislativo. La discusión promete ser intensa y podría marcar un antes y un después en la forma en que se ejerce la política en Honduras.







