Congreso elimina Comisión Permanente y Fondo Departamental

TEGUCIGALPA HONDURAS. – El Congreso Nacional dio luz verde a una serie de reformas constitucionales que transforman la dinámica legislativa. Entre los cambios más relevantes destaca la eliminación de la Comisión Permanente, figura que históricamente operaba durante los periodos de receso.
“Nunca más se va a abusar de la Comisión Permanente”, afirmó el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, al momento de aprobar el decreto.
Las reformas abarcan los artículos 189, 190, 195, 201, 207, 208, 217, 204, 205 y 312 de la Constitución de la República, según detalló el secretario del Legislativo, Carlos Ledezma.
Con esta reforma, también se eliminan los prolongados periodos de descanso que el Congreso mantenía dos veces al año, en mayo y noviembre. A partir de ahora, el Poder Legislativo tendrá un periodo de sesiones ampliado, lo que busca garantizar mayor continuidad en el trabajo parlamentario.
Otro de los puntos clave fue la eliminación total del Fondo Departamental, una figura ampliamente cuestionada en los últimos años. La derogación del artículo 81 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo fue aprobada por unanimidad, suprimiendo este mecanismo contenido en el Decreto 363-2013 y sus reformas.
Las reformas también introducen nuevas limitaciones al Ejecutivo. Entre ellas, se establece que el Presidente de la República no podrá ausentarse del país por más de 15 días sin autorización del Congreso Nacional.
Aunque desaparece la Comisión Permanente, sus atribuciones serán trasladadas a la Junta Directiva del Congreso Nacional, con la condición de que esta no podrá sustituir ni asumir funciones exclusivas del pleno legislativo.
Zambrano aseguró que el objetivo es claro: “Evitar abusos de los que dirigen el Congreso Nacional ahora y en el futuro”.
Durante el debate, diputados del Partido Libertad y Refundación (Libre) defendieron la permanencia de la Comisión Permanente, destacando su papel en legislaturas anteriores.
Sin embargo, la mayoría del pleno respaldó las reformas, que ahora deberán ser ratificadas en la siguiente legislatura, al tratarse de modificaciones a la Constitución.
La eliminación de estas figuras marca un antes y un después en el funcionamiento del Congreso Nacional. Aunque el decreto aún requiere ratificación, el mensaje político es contundente: el Legislativo busca redefinir sus reglas internas en medio de un contexto de exigencia por mayor transparencia y control institucional.







