El Cartel del Diablo asesinó al pastor Óscar Núñez

YORO, HONDURAS. – Las autoridades informaron este día sobre la captura del primer sospechoso vinculado al secuestro y asesinato del pastor Óscar Núñez, en un operativo ejecutado como parte de las acciones de seguimiento desarrolladas en torno al caso que conmocionó al país.
El detenido es un hombre de 29 años, conocido con el alias de “Puñal”, quien sería presunto integrante del temido Cártel del Diablo, estructura criminal que opera en esa zona del norte de Honduras.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el sospechoso estaría relacionado con la organización encargada de realizar llamadas extorsivas y coordinar las negociaciones de pago con familiares de personas secuestradas.
Durante el operativo, a “Puñal” se le decomisó un arma de fuego, munición y varios teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a análisis técnicos para ampliar las líneas de investigación y determinar posibles nexos con otros implicados.
Tras su arresto, el sospechoso fue trasladado a San Pedro Sula, donde será puesto a la orden de los juzgados competentes para enfrentar proceso penal por los delitos de secuestro agravado y asesinato.
El caso del pastor Óscar Núñez provocó consternación nacional. El líder religioso fue privado de libertad el pasado 20 de abril en la zona de El Negrito, Yoro, cuando se dirigía a sus actividades cotidianas.
Días después, específicamente el 23 de abril, su cuerpo fue encontrado sin vida en una zona polvorienta de la aldea Agua Blanca, sector conocido como Ojo de Agua, en jurisdicción de San José del Potrero, Comayagua.
Según las autoridades, los captores exigían inicialmente cinco millones de lempiras por su liberación. Sin embargo, la familia logró reunir y entregar alrededor de 500 mil lempiras, sin que ello evitara el desenlace fatal.
Tras el crimen, la Policía Nacional actualizó la lista de los más buscados e incluyó al supuesto cabecilla del grupo criminal, Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, por quien se mantiene una recompensa de 300 mil lempiras a cambio de información que conduzca a su captura.
Las investigaciones continúan para ubicar al resto de integrantes de la estructura señalada y esclarecer completamente uno de los casos criminales que más indignación ha generado en Honduras durante este año.









