Cancillería al rescate de hondureños secuestrados por ejército ruso

TEGUCIGALPA, HONDURAS. — Lo que comenzó como una aparente oportunidad laboral en el extranjero terminó convirtiéndose en una pesadilla marcada por el engaño, la retención y la presión para integrarse a fuerzas militares. Siete hondureños viajaron a la Federación de Rusia tras ser captados mediante ofertas falsas difundidas en redes sociales, pero al llegar fueron despojados de sus documentos y sometidos a condiciones contrarias a su voluntad, según denuncias de las propias víctimas.
De acuerdo con el testimonio de Olvin David Banegas Palma, el grupo fue convencido con promesas de empleo en agricultura, albañilería y fontanería, con todos los gastos cubiertos, incluyendo pasaportes y boletos. Sin embargo, al arribar a Moscú, la situación cambió radicalmente.
“Lo único que querían era que formáramos parte de las fuerzas armadas”, relató, al tiempo que denunció que permanecieron bajo vigilancia constante, con acceso limitado a alimentos y sin sus documentos personales, lo que impedía cualquier intento de escape.
El caso, que ocurre en el contexto del conflicto en Ucrania, ha encendido alarmas por un posible reclutamiento irregular o forzado de extranjeros, aprovechando condiciones de vulnerabilidad y necesidad económica.
Gracias a gestiones de la Cancillería de Honduras y la activación de la protección consular, cinco de los siete hondureños lograron escapar del lugar donde permanecían retenidos. Ellos son:
Yimi Alexander Baca Vásquez, Marvin Sair Baca García, Olvin David Banegas Palma, Ricardo Alfredo Banegas Palma y Luis Alonso Dubón Flores, quienes actualmente se encuentran en un lugar seguro, bajo resguardo y recibiendo asistencia para su retorno al país.
No obstante, la situación sigue siendo crítica para otros dos compatriotas —José Rolando Sánchez Castillo y Óscar Armando Arguijo Salgado— quienes permanecen bajo custodia en una instalación militar en Moscú, mientras continúan las gestiones diplomáticas para verificar su estado y garantizar sus derechos fundamentales.
Las víctimas también revelaron que el contacto inicial se realizó vía WhatsApp, mediante supuestos reclutadores identificados como “Kraken”, “Mustafa”, “Alexandra” y “María”, además de un ciudadano vinculado al proceso, Bismar Antonio Argueta Vásquez, quien posteriormente dejó de comunicarse, dejándolos en una situación de abandono total.
Este caso expone una preocupante modalidad de engaño transnacional, que podría estar vinculada a redes de trata de personas o explotación en contextos de conflicto armado, utilizando a ciudadanos latinoamericanos para trasladarlos a zonas de alto riesgo.
La Cancillería hondureña, junto a la Subsecretaría de Asuntos Consulares y Migratorios y la Dirección de Protección al Hondureño Migrante, mantiene contacto permanente con los afectados y continúa las gestiones para asegurar su retorno seguro, así como el seguimiento del caso de quienes siguen retenidos.
En medio del drama, los propios sobrevivientes y las autoridades lanzan una advertencia urgente: verificar siempre la autenticidad de ofertas laborales en el extranjero, especialmente aquellas que prometen viajes y gastos pagados, ya que podrían derivar en situaciones de privación de libertad, explotación o incluso participación forzada en conflictos armados.








