Otra vez lo relajeros de siempre quieren armar pelea en Congreso

TEGUCIGALPA, HONDURAS. En una nueva escalada de tensión política y fiel a la confrontación que ha marcado su conducta en el Congreso Nacional durante los últimos años, la bancada del partido Libertad y Refundación (Libre) se declaró oficialmente en “insurrección legislativa”, tras denunciar supuestos intentos del bipartidismo de excluirlos de la integración de los órganos electorales.
El anuncio fue realizado por el jefe de bancada oficialista, Ronald Panchame, quien acusó al Partido Nacional y al Partido Liberal de promover reformas para permitir que únicamente dos consejeros propietarios puedan conformar quórum en los entes electorales, una medida que —según Libre— dejaría sin efecto la incorporación de un nuevo representante de su partido en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
La reacción de Libre se suma a una larga cadena de enfrentamientos políticos, tomas de sesiones, interrupciones legislativas y amenazas de paralización que han caracterizado el ambiente en el Congreso Nacional desde el inicio de la actual legislatura, profundizando aún más la polarización política en el país.
Panchame aseguró que la bancada participó “con buena voluntad” en el proceso de selección, incluso después de la salida de figuras cercanas al partido como Marlon Ochoa y Mario Morazán, quienes —según la versión oficialista— fueron apartados tras denunciar irregularidades en las elecciones del pasado 30 de noviembre.
Sin embargo, sectores políticos cuestionan que Libre recurra nuevamente al discurso de confrontación y presión política cada vez que considera amenazada su cuota de poder dentro de las instituciones del Estado.
El diputado oficialista afirmó que el proceso “ha sido de puro gusto” y acusó al bipartidismo de “jugar con el pueblo hondureño” y con la democracia, mientras advertía que la bancada no seguirá participando en lo que calificó como “una farsa política”.
Además, adelantó que podrían tomarse medidas fuertes dentro del Poder Legislativo, aunque aseguró que primero intentarán abrir una ronda de diálogo con las demás fuerzas políticas y con el presidente del Congreso Nacional.
La declaración de “insurrección legislativa” vuelve a encender las alarmas sobre un posible nuevo periodo de crisis y parálisis en el Congreso, en momentos en que el país enfrenta una creciente incertidumbre de cara a los próximos procesos electorales.







