EE.UU. captura a exsecretario de Seguridad mexicano por vínculos con el Cártel de Sinaloa

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. – Las autoridades de Estados Unidos asestaron un nuevo golpe contra presuntas redes de protección al narcotráfico tras la captura del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida, señalado por la justicia estadounidense como una figura clave en la supuesta estructura de apoyo al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el expediente judicial divulgado este viernes, el exfuncionario fue detenido el pasado 11 de mayo en el estado de Arizona y posteriormente trasladado a Nueva York, donde enfrenta graves acusaciones por conspiración para importar narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Mérida, un general retirado del Ejército mexicano, habría formado parte de una red de protección que permitió operar con impunidad al poderoso grupo criminal a cambio de supuestos sobornos millonarios y favores políticos.
El caso también involucra al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien decidió apartarse temporalmente de su cargo luego de que su nombre apareciera dentro de la investigación abierta por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Según la acusación, funcionarios y mandos de seguridad presuntamente brindaban cobertura al cartel, facilitando operaciones criminales y otorgando protección a integrantes de la organización narcotraficante.
Los cargos contra Mérida podrían llevarlo a enfrentar una cadena perpetua en territorio estadounidense, mientras avanzan las investigaciones sobre la llamada “trama Rocha Moya”.
La situación ha generado tensión entre México y Estados Unidos, especialmente después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara recientemente que los carteles tienen fuerte influencia dentro de estructuras del poder mexicano.
Por su parte, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha defendido que las acusaciones de Estados Unidos no cuentan con pruebas concluyentes y pidió esperar el desarrollo de los procesos judiciales.
Además de Mérida y Rocha Moya, la investigación también alcanza a otros funcionarios mexicanos, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien igualmente solicitó licencia temporal de su cargo mientras se desarrolla el proceso.
El escándalo sigue creciendo y amenaza con convertirse en uno de los casos más explosivos entre ambos países en medio de la guerra contra el narcotráfico.






