Les toca empezar de cero: Comerciantes del mercado Galindo levantas pedazos de sus negocios y vidas

COMAYAGÜELA, HONDURAS. – Los comerciantes del mercado Galindo iniciaron este miércoles las labores de limpieza y recuperación luego del incendio que consumió más de 35 puestos comerciales durante la madrugada del martes, dejando pérdidas económicas millonarias, estructuras destruidas y mercadería calcinada en una de las zonas comerciales más concurridas de la capital.
Desde tempranas horas, decenas de locatarios regresaron al mercado armados con palas, escobas y bolsas para remover escombros y rescatar parte de los productos que sobrevivieron al voraz siniestro, mientras el ambiente seguía marcado por el humo, la tristeza y el cansancio.
Pese al duro golpe económico, muchos comerciantes afirmaron que no abandonarán el esfuerzo construido durante años y aseguraron que buscarán reconstruir sus negocios para continuar sosteniendo a sus familias.
Mientras algunos vendedores recuperaban mercadería dañada, otros reorganizaban láminas, vitrinas y estructuras parcialmente destruidas por el fuego.
“La vida es lo más importante, lo demás es material. Hay que seguir adelante con la ayuda de Dios”, expresó uno de los comerciantes afectados mientras limpiaba los restos calcinados de su puesto.
Muchos locatarios coincidieron en que las pérdidas representan un golpe devastador, especialmente para quienes dependían exclusivamente de las ventas diarias dentro del mercado.
Entre las afectadas figura María Luisa Benítez, quien perdió aproximadamente 200 mil lempiras entre medicamentos y la estructura de su negocio, recientemente construida.
La comerciante relató que ahora enfrenta el desafío de comenzar nuevamente desde cero y espera acceder a créditos o apoyo financiero que le permita recuperar su fuente de ingresos.
“Volver a trabajar y empezar otra vez, porque no podemos quedarnos de brazos cruzados”, manifestó mientras observaba los daños provocados por el incendio.
Las autoridades municipales llegaron a la zona para supervisar las labores de limpieza y evaluar las condiciones en las que quedó el mercado, aunque hasta el momento no han anunciado medidas concretas de apoyo para los afectados.
Entretanto, agentes de la Policía Municipal mantienen resguardada el área para facilitar los trabajos y evitar incidentes.
A pesar del panorama desolador, entre los comerciantes prevalece la solidaridad y el apoyo mutuo, ya que muchos comenzaron a ayudarse entre sí para mover escombros, limpiar los puestos y rescatar mercadería dañada.
La tragedia dejó severas pérdidas materiales, pero también reflejó la resiliencia de cientos de familias que dependen del comercio informal en Comayagüela y que ahora luchan por volver a empezar.







