FIFA impone reglas extremas en el Mundial ¡Roja por taparse la boca!

MIAMI, ESTADOS UNIDOS. – La FIFA anunció un paquete de cambios drásticos en el arbitraje que entrarán en vigor durante el próximo Mundial que inicia el 11 de junio, con el objetivo de reducir pérdidas de tiempo, endurecer las sanciones disciplinarias y acelerar el ritmo del juego, según explicó el presidente del Comité de Árbitros, el italiano Pierluigi Collina.
Las nuevas normas impactarán directamente el comportamiento de los jugadores dentro del campo, ya que a partir del torneo será sancionado con tarjeta roja inmediata cualquier futbolista que se tape la boca al discutir con un rival, independientemente del gesto, ya sea con la mano, el brazo o la camiseta. La medida solo aplicará en situaciones de confrontación, no en conversaciones amistosas.
Además, también será expulsado el jugador que abandone el terreno de juego como protesta ante una decisión arbitral o que incite a su equipo a hacerlo, una norma que busca evitar episodios como el ocurrido en la final de la Copa Africana entre Senegal y Marruecos.
El sistema de videoarbitraje (VAR) también será ampliado en este Mundial, permitiendo revisar por primera vez en este tipo de torneos los saques de esquina mal concedidos y las acciones que deriven en segunda tarjeta amarilla, siempre que el error sea claro y evidente. Sin embargo, el VAR no intervendrá en fueras de puerta incorrectos.
Otra de las medidas establece límites estrictos al tiempo de juego: los porteros tendrán solo cinco segundos para reanudar el juego tras controlar el balón, mientras que los saques de banda también estarán sujetos a un tiempo máximo. En caso de incumplimiento, el rival recibirá la posesión o un saque de esquina, según la jugada.
Los jugadores sustituidos deberán abandonar el campo en un máximo de diez segundos, saliendo por el punto más cercano, con sanciones para el equipo si no cumplen el tiempo establecido.
El Mundial también incluirá dos pausas de hidratación de tres minutos por tiempo, especialmente en el ecuador de cada mitad, sin detener el reloj, aunque el tiempo será compensado por el árbitro al final del partido.
Collina aseguró que todas estas medidas buscan “limpiar el fútbol” y aumentar el ritmo del espectáculo, en un torneo donde la FIFA pretende reducir al máximo las interrupciones y las conductas antideportivas.
Con estas reformas, el próximo Mundial no solo marcará un cambio en la competencia deportiva, sino también en la forma en que se interpreta y sanciona el comportamiento dentro del terreno de juego.









