¡Cateos, perros antidrogas y discriminación! No hay bienvenidas como las de EE.UU.

Miami, EE. UU. – Las selecciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a estrictos controles de seguridad, cacheos individuales y revisiones con perros policía a su llegada a Estados Unidos para disputar el Mundial 2026, en operativos realizados en aeropuertos y zonas de acceso a estadios que han generado sorpresa y controversia entre delegaciones internacionales.
Los procedimientos, ejecutados por autoridades de seguridad estadounidense durante el ingreso de las expediciones, incluyeron revisiones corporales exhaustivas y registro de pertenencias en pista de aterrizaje, una escena poco habitual en el contexto deportivo internacional y que quedó registrada en imágenes difundidas en redes sociales.
En el caso de Senegal, el jugador Pathé Ciss, del Rayo Vallecano, fue registrado directamente sobre la pista del aeropuerto de San Antonio, Texas, apenas descendió del avión junto al resto de sus compañeros, quienes esperaban su turno bajo vigilancia policial.
De forma paralela, la selección de Uzbekistán vivió una situación similar en Nueva York, donde sus jugadores fueron obligados a someterse a cacheos individuales y revisión de equipaje con perros policía antes de ingresar a un partido amistoso frente a Países Bajos.
“Me dijeron que eran las reglas, pero al final el control fue solo para nosotros”, declaró el seleccionador uzbeko Fabio Cannavaro, visiblemente sorprendido por el procedimiento aplicado exclusivamente a su delegación.
Estos hechos se suman a otras controversias migratorias previas al torneo, como la prohibición de entrada a un árbitro somalí por supuestos problemas de verificación de antecedentes, lo que ha generado críticas y cuestionamientos diplomáticos.
Las autoridades estadounidenses han defendido los procedimientos como parte de los protocolos de seguridad reforzada para el Mundial 2026, aunque varias delegaciones han expresado incomodidad por el nivel de inspección aplicado a selecciones internacionales.
El ambiente previo al torneo continúa marcado por el contraste entre la expectativa deportiva y las estrictas medidas de control en territorio estadounidense.







