De la droga y los muertos ni se acuerdan: Con bombos y platillos celebran a Alexander Ardón

EL PARAÍSO, COPÁN, HONDURAS. – Entre aplausos, abrazos, globos blancos y muestras de apoyo, el exalcalde Alexander “Chande” Ardón regresó este martes a El Paraíso, Copán, pocas horas después de ser absuelto en Honduras del delito de lavado de activos, en un fallo que determinó que no existían elementos suficientes para establecer su responsabilidad penal por ese delito.
El recibimiento ocurrió en la plaza pública de El Paraíso, donde familiares, amigos y pobladores se congregaron para recibir al exalcalde, quien fue recibido entre abrazos y aplausos antes de trasladarse hacia una iglesia para participar en una misa de acción de gracias.
La escena contrastó fuertemente con los antecedentes judiciales que rodean a Ardón fuera de Honduras. En Estados Unidos, el exalcalde se declaró culpable de delitos relacionados con el narcotráfico y, como parte de su acuerdo con las autoridades estadounidenses, admitió haber participado en 56 asesinatos.

Durante su testimonio en el proceso contra Juan Antonio “Tony” Hernández, Ardón también declaró que había cometido personalmente dos de esos homicidios. Uno de ellos, según su testimonio, estuvo relacionado con la muerte de un hombre señalado por haber participado en el asesinato de uno de sus hermanos.
Es importante señalar que estas admisiones corresponden al proceso judicial estadounidense y no significan que Ardón haya sido condenado en Honduras por 56 homicidios.

UN PASADO MARCADO POR EL NARCOTRÁFICO
El Departamento de Justicia de Estados Unidos había acusado a Ardón de utilizar su posición como alcalde de El Paraíso, Copán, para facilitar operaciones de narcotráfico y proteger cargamentos de cocaína. Según la acusación estadounidense, entre aproximadamente 2000 y 2015 participó en actividades de tráfico de drogas y obtuvo millones de dólares de esas operaciones.
En Estados Unidos, Ardón terminó colaborando con las autoridades y su testimonio fue utilizado en procesos contra otros acusados. En enero de 2025, recibió una condena de tiempo servido y 10 años de libertad vigilada.
Absuelto en Honduras, pero con una historia judicial que trasciende al país
El fallo emitido en Honduras se refiere específicamente al proceso por lavado de activos. Su absolución significa que el tribunal hondureño no encontró elementos suficientes para establecer responsabilidad penal por ese delito.
Sin embargo, su regreso a Copán ocurre mientras permanece como una figura marcada por un historial judicial internacional que incluye narcotráfico y la admisión de participación en decenas de homicidios.
Pese a ello, su llegada a El Paraíso estuvo acompañada por una multitud que salió a recibirlo, en una escena de celebración que incluyó abrazos, aplausos, globos y una misa de acción de gracias.








