Asfura promete miles de cirugías y medicinas, pero el sistema sigue en cuidados intensivos

Tegucigalpa — El presidente Nasry Asfura anunció una ambiciosa reorganización del sector salud, respaldada por la firma de un fideicomiso que promete atacar de frente la mora quirúrgica, el desabastecimiento de medicamentos y la falta de atención especializada.
El mandatario aseguró que no se trata solo de resolver las 16,000 cirugías pendientes, sino también de atender a más de 4,500 pacientes renales, uno de los sectores más olvidados del sistema. Sin embargo, el anuncio llega en un contexto donde las promesas en salud han sido históricamente abundantes… y los resultados, escasos.
El plan contempla la creación de un fideicomiso en el Banco de Occidente, que incluirá la compra masiva de medicamentos, distribución a nivel nacional y el fortalecimiento de una red de farmacias.
También se promete la adquisición y mantenimiento de equipo médico, así como la ejecución de cirugías en todo el país bajo un esquema con auditorías internas y externas y supuestos mecanismos de transparencia.
Entre los puntos más sensibles está la atención a pacientes con enfermedades renales, quienes durante años han enfrentado un sistema deficiente. El gobierno asegura que ahora se garantizará tratamiento continuo, equipos adecuados y atención más cercana a sus comunidades.
El discurso oficial habla de eficiencia, acceso y transparencia, pero la ciudadanía observa con escepticismo. En un país donde los hospitales han sido sinónimo de escasez y colapso.








