Asfura a médicos: No soy doctor, pero estoy enfrentando el problema de Salud

Tegucigalpa, Honduras. — En medio de una nueva etapa de asambleas informativas del gremio médico y denuncias por despidos en el sistema de salud, el presidente Nasry Asfura endureció su discurso y reafirmó que su gobierno está asumiendo de forma directa la conducción del sistema sanitario, priorizando el orden administrativo, la eficiencia y los resultados, pese a la creciente tensión con los profesionales del sector.
“No soy doctor, pero sí estoy enfrentando el problema de salud y administrándolo directamente”, expresó el mandatario durante un foro de finanzas, en una declaración que marca distancia con el gremio médico, el cual en las últimas semanas ha intensificado sus protestas mediante asambleas a nivel nacional.
El pronunciamiento presidencial ocurre en un contexto de presión gremial, donde el Colegio Médico de Honduras (CMH) ha convocado a asambleas en distintas instituciones del Estado, exigiendo el reintegro de médicos despedidos, el pago de salarios atrasados, la firma de contratos pendientes y la mejora de condiciones laborales. Asimismo, los galenos han denunciado la falta de cumplimiento de acuerdos previos y la incertidumbre sobre la estabilidad laboral en varios centros asistenciales.
En este escenario, Asfura reconoció que existe malestar dentro del gremio médico, pero insistió en que las medidas adoptadas buscan reorganizar el sistema. “Lo que queremos es orden para poder salir adelante y cumplir con la ley”, afirmó, advirtiendo que la resistencia a los cambios podría generar choques institucionales.
El mandatario defendió además los avances en la reducción de la mora quirúrgica, señalando que se han realizado 91 operaciones de más de 16,300 pendientes, como parte de un plan que incluye abastecimiento de medicamentos, mantenimiento hospitalario y renovación de equipos médicos.
Mientras tanto, los médicos mantienen sus asambleas informativas como medida de presión, denunciando que la situación en hospitales públicos sigue marcada por falta de insumos, despidos y retrasos administrativos, lo que —según el gremio— afecta la calidad de atención a los pacientes.







