Neymar se salvó de cargos por corrupción y estafa en España

MADRID, ESPAÑA. – El Tribunal Supremo confirmó este miércoles la absolución total del exjugador del FC Barcelona, Neymar Jr., así como de los expresidentes Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, al descartar los delitos de corrupción entre particulares y estafa en el polémico fichaje del futbolista brasileño en 2013.
La Sala de lo Penal rechazó los recursos presentados contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona de 2022, concluyendo que no existió intención fraudulenta ni simulación contractual, desmontando así las acusaciones impulsadas por el fondo de inversión brasileño DIS.
Según el alto tribunal, los hechos demostraron la inconsistencia de la acusación, al no existir dolo ni engaño en la operación. DIS sostenía que la transferencia alteró el valor real del fichaje y afectó sus derechos económicos, ya que poseía el 40% de los derechos del jugador.
El caso se remonta a la operación de fichaje del delantero, cuando el FC Barcelona pagó un total de 25,17 millones de euros al Santos y otros 60 millones a la empresa familiar del jugador, lo que generó la denuncia del fondo de inversión por considerar insuficiente su compensación.
Sin embargo, el Tribunal Supremo concluyó que DIS no era titular de los derechos federativos, los cuales determinan la capacidad de un jugador para firmar con otro club, por lo que no existió perjuicio penal en la operación.
La sentencia subraya que el adelantamiento del fichaje fue una decisión deportiva legítima del FC Barcelona, y no una maniobra fraudulenta. “No hubo delito de corrupción en los negocios ni estafa impropia”, señaló el fallo.
El tribunal también destacó que el acuerdo inicial era una opción futura condicionada, sujeta a la libertad del jugador, y que el fichaje anticipado se realizó dentro de las normas de la FIFA y la práctica habitual del fútbol profesional.
Con esta resolución, el Supremo cierra uno de los casos judiciales más mediáticos del fútbol europeo, al concluir que no existieron sobornos, simulaciones ni corrupción entre particulares, sino decisiones contractuales propias del ámbito deportivo.







