Irán envía su “última” propuesta a EE.UU. para acabar el conflicto en Medio Oriente

TEHERÁN, IRÁN. – En un nuevo giro de la tensión internacional, Irán envió este domingo su respuesta a la última propuesta de Estados Unidos para poner fin de forma definitiva al conflicto armado, utilizando a Pakistán como país mediador, según informó la agencia estatal IRNA.
De acuerdo con el medio oficial iraní, la respuesta de la República Islámica ya fue entregada al mediador paquistaní y plantea que la primera fase de las negociaciones se enfoque en el fin del conflicto regional, sin ofrecer por el momento detalles adicionales sobre los términos propuestos.
Negociaciones centradas en el fin del conflicto
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, ya había señalado en días anteriores que Teherán estaba analizando la propuesta enviada por Estados Unidos, la cual surgió como respuesta a un plan previo de 14 puntos presentado por Irán.
Según la postura iraní, cualquier proceso de diálogo debe comenzar con un acuerdo de paz y el levantamiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz, dejando el tema del programa nuclear para una segunda etapa de negociación.
Advertencias desde Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que esperaba una respuesta de Irán durante el fin de semana y advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, su administración reactivaría la operación “Proyecto Libertad”, destinada a escoltar buques en el estrecho de Ormuz, afectado por restricciones impuestas por Teherán.
Una tregua frágil en Medio Oriente
Irán y Estados Unidos acordaron una tregua el pasado 8 de abril, tras 39 días de guerra, sin embargo, las negociaciones posteriores no han logrado consolidar un acuerdo definitivo.
Aunque se realizaron reuniones de alto nivel en Islamabad los días 11 y 12 de abril, no se alcanzó consenso para poner fin al conflicto ni se ha logrado reactivar formalmente el proceso de diálogo, pese a que ambas partes continúan intercambiando mensajes y propuestas diplomáticas.
La situación mantiene en vilo a la comunidad internacional, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.








