Ya le tocaba a Francisco Cosenza y en pocos días le darán sentencia

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La sentencia contra el exdirector ejecutivo de la Tasa de Seguridad, Francisco Cosenza, volvió a ser pospuesta, y ahora la lectura del fallo quedó programada para el próximo 22 de mayo a las 2:00 de la tarde, en un caso que continúa generando atención internacional por su magnitud.
Inicialmente, la lectura de la sentencia estaba prevista para el 18 de marzo, posteriormente fue reprogramada para el 5 de mayo, pero a solicitud de la defensa volvió a ser trasladada nuevamente hasta finales de mayo.
Cosenza enfrenta un proceso judicial en los Estados Unidos, específicamente en la Corte del Distrito Sur de Florida, por su presunta participación en una red de corrupción y lavado de dinero relacionada con contratos públicos otorgados durante su gestión.
El exfuncionario hondureño fue extraditado tras ser acusado de recibir sobornos a cambio de la adjudicación de contratos para la fabricación de uniformes y otros suministros destinados a la Policía Nacional, contratos que superan los 10 millones de dólares.
En el desarrollo del proceso, Cosenza se declaró culpable en agosto de 2025 ante una corte federal en Miami, por cargos que incluyen conspiración para lavado de activos y participación en transacciones con bienes derivados de actividades criminales.
De acuerdo con los fiscales estadounidenses, el esquema de corrupción involucró a empresarios extranjeros y exfuncionarios, quienes habrían coordinado el pago de sobornos para asegurar la entrega de contratos vinculados a la Tasa de Seguridad.
Como parte del expediente, la fiscalía ha presentado pruebas documentales y testimonios que detallan la forma en que se estructuró la presunta red de corrupción dentro del sistema de contrataciones.
La defensa del exfuncionario solicitó el último aplazamiento argumentando que Cosenza sufrió un derrame cerebral, razón por la cual pidió tiempo adicional para su recuperación antes de la lectura del fallo.
El caso continúa bajo la lupa de las autoridades judiciales en Estados Unidos, mientras se espera que la nueva fecha de sentencia defina el futuro legal del exalto funcionario hondureño implicado en uno de los escándalos de corrupción más relevantes de los últimos años.







