No fue bien en el futbol y se terminó yendo con la Pandilla 18

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El Ministerio Público reveló nuevos detalles sobre la captura del exfutbolista del Real de Minas, Julián Moisés Galo Maldonado, detenido el pasado 11 de mayo en una operación simultánea contra presuntos miembros de la Pandilla 18 en Tegucigalpa y Choluteca.
La acción fue ejecutada por el Equipo Fiscal Contra el Microtráfico de Drogas y Asociaciones para Delinquir, junto a la Agencia Técnica de Investigación Criminal, en un operativo que dejó un total de 14 personas detenidas, señaladas como supuestos integrantes de estructuras criminales.
Galo Maldonado aseguró ante medios de comunicación que es exfutbolista y exempleado del Registro Nacional de las Personas (RNP), negando pertenecer a pandillas y calificando su captura como injusta. Sin embargo, el Ministerio Público lo acusa formalmente de los delitos de falsificación de documentos públicos y asociación para delinquir.
Según las investigaciones, cuando trabajaba en el Registro Nacional de las Personas habría participado en la inscripción irregular de una falsa defunción a nombre de un presunto cabecilla de la Pandilla 18, identificado como Jesús Armando Chévez Cruz, alias “Chuy”.
De acuerdo con el portavoz de la ATIC, Jorge Galindo, el registro habría sido utilizado para simular la muerte del supuesto líder criminal, quien habría fingido estar muerto tras una fuga de un centro penal en 2017.
“Este hombre inscribió en el RNP un acta de defunción a nombre de Jesús Armando Chévez Cruz, alias ‘Chuy’, quien según información continua vivo y dirige actividades ilícitas de la estructura”, detalló Galindo.
El Ministerio Público sostiene que este individuo estaría vinculado a 27 asesinatos, y que tras ser declarado muerto en documentos oficiales, logró evadir la acción de la justicia durante varios años.
Las investigaciones también revelan que la supuesta inscripción se realizó sin seguir los protocolos legales establecidos, lo que levantó alertas durante las auditorías forenses del caso.
Además, peritos de la ATIC detectaron inconsistencias en el padrón del RNP, donde la fotografía del presunto fallecido no coincidía con la persona registrada, confirmando irregularidades en el proceso.
Las diligencias incluyeron inspecciones en un cementerio de Choluteca, donde supuestamente se había enterrado al individuo, pero las autoridades constataron que solo existía un registro en el libro de control, sin evidencia real de inhumación.
El caso continúa bajo investigación mientras el Ministerio Público fortalece la acusación contra los implicados en lo que ya se perfila como uno de los expedientes más delicados vinculados a estructuras criminales y manipulación de registros oficiales.








