Ahora si nos quedamos sin agua: Decreto de emergencia por escasez

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió este jueves que Tegucigalpa y Comayagüela enfrentan una situación de “riesgo alto” debido a la alarmante reducción en los niveles de las represas Los Laureles y Concepción, lo que podría obligar a declarar una emergencia hídrica la próxima semana ante la falta de lluvias, el impacto del fenómeno del Súper Niño y el aumento de los racionamientos en la capital hondureña.
Según explicó el edil, la represa Concepción se encuentra actualmente al 44.6 % de su capacidad, mientras que Los Laureles apenas alcanza el 36.9 %, cifras que mantienen en alerta a las autoridades municipales y a los organismos encargados del abastecimiento de agua.
Zelaya señaló que el fenómeno climático del Súper Niño podría provocar hasta un 30 % menos de lluvias y temperaturas más extremas en el país, agravando aún más la crisis hídrica que ya afecta a miles de capitalinos.
El alcalde confirmó que los racionamientos de agua ya comenzaron a intensificarse en distintas zonas de la ciudad. En sectores abastecidos por la represa Concepción, el servicio llega cada cinco a siete días, mientras que en áreas dependientes de Los Laureles el suministro tarda entre cuatro y cinco días.
Asimismo, reveló que algunas colonias enfrentan situaciones críticas. Como ejemplo mencionó la colonia Santa Eduviges, donde vecinos permanecieron hasta 24 días sin acceso al agua potable.
“Hay que esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor”, expresó Zelaya al advertir que la Corporación Municipal analizará en los próximos días informes técnicos para determinar si se decreta oficialmente una emergencia por la crisis del agua.
El edil alertó que si alguno de los embalses baja al 25 % de su capacidad, la capital entraría en una etapa crítica que obligaría a aplicar medidas más severas y restricciones extraordinarias en el consumo.
Entre las acciones preventivas, Zelaya adelantó que la próxima semana podrían aprobarse prohibiciones y sanciones contra quienes hagan un uso irracional del agua, como parte de las medidas para evitar un colapso en el abastecimiento.
Mientras tanto, la UMAPS continúa distribuyendo agua gratuita mediante pipas en colonias y centros educativos afectados, además de reforzar las reparaciones en el sistema, donde actualmente se pierde cerca del 40 % del agua potable debido a fugas.
El alcalde insistió en que la población debe ahorrar agua y reparar fugas domésticas para enfrentar una posible crisis mayor. “Cada gota cuenta”, enfatizó.
En cuanto a soluciones a largo plazo, Zelaya recordó que la represa San José, proyecto que estuvo paralizado durante 17 meses, no estaría lista hasta el primer trimestre de 2028, mientras continúan las inversiones para modernizar la red de distribución de agua en la capital.








