Grupo criminales toman fincas de Trujillo y la policía se queda corta para actuar

Trujillo, Colón. – El jefe policial del sector, subcomisionado Carlos Rojas, informó que grupos criminales fuertemente armados mantienen tomadas al menos dos fincas en el municipio de Trujillo, Colón, incluyendo las de Rigores y Panamá, donde operan con armas de grueso calibre, generan zozobra en la población y estarían vinculados a hechos violentos como la reciente masacre registrada en la zona durante esta semana.
De acuerdo con el funcionario policial, estas estructuras criminales mantienen el control de las fincas mediante el uso de armas de alto poder, lo que les permite operar con libertad en la zona, incluso vendiendo la producción agrícola para financiar la compra de más armamento.
Rojas detalló que en el área únicamente se encontraba una patrulla policial al momento de los hechos, por lo que fue necesario esperar el arribo de refuerzos para poder ingresar al sector donde ocurrió la masacre.
El subcomisionado también señaló que estos grupos han llegado a enfrentarse con la Policía Nacional en varias ocasiones, abriendo fuego contra las autoridades durante operativos previos en la zona.
Asimismo, aclaró que la Policía Nacional no realizó el levantamiento de los cuerpos, ya que estos fueron retirados por familiares de las víctimas tras el hecho violento registrado en la comunidad.


Finalmente, indicó que las autoridades ya iniciaron la recolección de información para establecer una cifra oficial y verificada de las personas fallecidas, en medio de la investigación que busca esclarecer la magnitud del ataque y la responsabilidad de los grupos criminales que operan en el área.
Por su parte, el secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, anunció que el Gobierno desplegará de forma inmediata un equipo especial de intervención en el Bajo Aguán, con apoyo del Ministerio Público, Fuerzas Armadas, jueces y agentes de inteligencia, con el objetivo de identificar y capturar a los responsables de la masacre ocurrida la mañana de este jueves.
Velásquez afirmó que la intervención incluirá el uso de toda la fuerza del Estado para recuperar el control del territorio y desarticular a los grupos criminales que operan en la zona.
El funcionario sostuvo además que lo ocurrido en Rigueros no se trata únicamente de un conflicto de tierras, sino de la presencia de una estructura criminal organizada que opera en el Bajo Aguán, una región históricamente marcada por disputas agrarias y actividades del narcotráfico.







