Ya se encachimbaron los maestros: Quieren su dinero o obra huelgas

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) anunció este viernes acciones de presión, incluyendo un paro de labores y posibles bloqueos de carreteras, debido a que el Gobierno aún no ha hecho efectivo el reajuste salarial pendiente para miles de docentes, situación que mantiene en incertidumbre al sector educativo a nivel nacional.
A través de un pronunciamiento oficial, la dirigencia magisterial expresó su profundo malestar por el incumplimiento del incremento salarial prometido, asegurando que dicho ajuste ya estaba contemplado en el presupuesto general y debía aplicarse de manera retroactiva desde enero.
Ante la falta de respuestas concretas, los maestros advirtieron que a partir del próximo 1 de junio iniciarán un paro de brazos caídos en distintos centros educativos del país, sin descartar una huelga nacional si las autoridades continúan sin atender sus demandas.
La presidenta de la FOMH, María Dolores Escobar, manifestó que el gremio aún espera que el aumento salarial sea reflejado en la planilla correspondiente al presente mes.
“Estamos dando un tiempo prudencial, pero a partir del 1 de junio tomaremos las acciones que corresponden”, expresó la dirigente magisterial al advertir sobre posibles medidas más radicales.
El conflicto también se agrava por la preocupación existente ante un posible retraso en el pago del decimocuarto mes de salario, situación que el magisterio calificó como alarmante y sin precedentes.
“Eso es algo nunca antes visto”, afirmó Escobar en relación con versiones sobre posibles demoras en la transferencia de este beneficio laboral.
Ante este panorama, la dirigencia docente exigió una postura “clara y definitiva” por parte del presidente Nasry Asfura, así como de las autoridades de las secretarías de Finanzas y Educación.
Asimismo, los representantes del magisterio insistieron en la necesidad de fortalecer los programas de alimentación escolar y adoptar medidas urgentes para enfrentar la inseguridad y el alto costo de vida que, según señalaron, afecta directamente al sistema educativo hondureño.
Las advertencias del gremio generan preocupación debido al impacto que un paro nacional podría tener sobre miles de estudiantes y el desarrollo del calendario académico en el país.










