¡Otra vez refundiendo el país! Adendas de Libre a la ENEE fueron pura paja

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, cuestionó este fin de semana la efectividad de las adendas aprobadas durante el gobierno de Xiomara Castro para enfrentar la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al asegurar que dichos acuerdos no generaron un impacto significativo en las finanzas de la estatal y que incluso podrían existir actuaciones al margen de la ley que deben ser investigadas por los entes competentes.
Hernández afirmó que las adendas fueron presentadas en su momento como una solución para aliviar la compleja situación económica de la ENEE, pero sostuvo que en la práctica no representaron un beneficio real frente a los problemas estructurales que enfrenta la empresa energética.
El titular de ASJ recordó que la organización advirtió desde el inicio sobre las limitaciones de estos acuerdos y aseguró que desarrollaron una herramienta para medir su impacto, luego de que las negociaciones permanecieran cerca de un año en discusión dentro del Congreso Nacional.
Asimismo, señaló que durante el proceso habría sido incluida una empresa que, según los análisis realizados por ASJ, no reunía las condiciones necesarias para formar parte de las negociaciones.
Ante este panorama, Hernández pidió al Tribunal Superior de Cuentas (TSC) concluir las investigaciones relacionadas con las adendas y deducir responsabilidades en caso de comprobarse irregularidades.
El director de ASJ también criticó que, en lugar de implementar soluciones estructurales para fortalecer la generación de energía, se optara por el subarrendamiento de plantas que operan con diésel.
Según Hernández, estas instalaciones fueron presentadas públicamente como parte de los esfuerzos gubernamentales para mejorar el suministro eléctrico, aunque advirtió que generan energía a costos elevados que superarían los 40 centavos de dólar por kilovatio hora.
Si bien reconoció que estas plantas ayudaron a enfrentar problemas temporales de generación, insistió en que representan una medida costosa y poco sostenible para las finanzas nacionales.
Además, consideró que tanto la Secretaría de Finanzas como la actual administración de la ENEE deben explicar a la población cuál fue el verdadero impacto económico de las adendas aprobadas en años recientes.
Hernández sostuvo que los hondureños tienen derecho a conocer qué empresas resultaron beneficiadas, cuáles contratos fueron ampliados y bajo qué condiciones continúan vigentes esos acuerdos.
También cuestionó que algunos contratos habrían sido extendidos por varios años a cambio de reducciones mínimas en sus costos, sin representar un alivio considerable para la estatal eléctrica.
El representante de ASJ lamentó que, pese a las medidas anunciadas durante los últimos años, la situación financiera de la empresa continúe siendo crítica.
Según Hernández, la ENEE sigue registrando pérdidas superiores a los 50 millones de lempiras diarios, por lo que insistió en la necesidad de transparentar las decisiones adoptadas, investigar a fondo los acuerdos suscritos y rendir cuentas a la ciudadanía sobre los resultados obtenidos.
Las declaraciones reavivan el debate sobre el futuro de la estatal eléctrica y las acciones necesarias para enfrentar una crisis que continúa impactando las finanzas públicas del país.








