EE.UU e Irán con la paja del acuerdo de paz pero igual se tiran misiles

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. – El conflicto entre Estados Unidos e Irán dio un nuevo y peligroso giro este martes luego de que fuerzas estadounidenses lanzaran una serie de ataques militares contra objetivos iraníes en respuesta al derribo de un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz, mientras que Teherán respondió horas después con ofensivas dirigidas contra bases militares de EE.UU. en Baréin y Jordania, elevando aún más la tensión en una región marcada por recientes enfrentamientos y amenazas cruzadas.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que los bombardeos comenzaron a las 17:00 horas de Washington como una medida de “autodefensa” ordenada por el presidente Donald Trump, tras el derribo de un helicóptero del Ejército estadounidense ocurrido el día anterior cerca de la costa de Omán.
Según el comunicado oficial, la operación fue considerada una respuesta proporcional a lo que Washington calificó como una agresión injustificada por parte de Irán. Sin embargo, las autoridades militares no revelaron cuáles fueron los objetivos específicos alcanzados durante la ofensiva.
Horas antes de la operación, Trump había advertido públicamente que su país respondería al incidente.
“Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque”, escribió el mandatario en su red social Truth Social.
El helicóptero AH-64 Apache cayó cerca del litoral omaní tras ser alcanzado presuntamente por fuerzas iraníes. A pesar del ataque, los dos militares que se encontraban a bordo sobrevivieron y fueron rescatados en una operación considerada inédita por el Pentágono.
El CENTCOM detalló que el rescate fue ejecutado mediante un vehículo marítimo no tripulado Corsair, perteneciente a la Fuerza de Tarea 59 de la Quinta Flota estadounidense, marcando la primera ocasión en que este tipo de tecnología participa directamente en una misión de salvamento militar.
Tras localizar a los tripulantes, el sistema autónomo los trasladó a un punto seguro donde posteriormente fueron evacuados por un helicóptero estadounidense.
La respuesta iraní no tardó en llegar. La Guardia Revolucionaria anunció el lanzamiento de ataques contra instalaciones militares estadounidenses en la región, incluyendo la sede de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin y una base aérea norteamericana ubicada en Jordania.
En comunicados difundidos por medios iraníes, las autoridades militares aseguraron que las operaciones fueron ejecutadas en represalia por los bombardeos ordenados por Washington.
Además, Teherán advirtió que cualquier nueva acción militar estadounidense provocará una respuesta aún más contundente.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchí, reiteró esa postura al asegurar que la República Islámica no dejará sin respuesta ninguna amenaza o ataque contra su territorio.
La escalada militar ocurre en un momento especialmente delicado para Oriente Medio, donde durante los últimos días también se han intensificado los intercambios de ataques entre Irán e Israel, aumentando los temores de una confrontación regional de mayores proporciones.
Pese al incremento de las hostilidades, Trump aseguró durante la madrugada que aún considera posible alcanzar un acuerdo con Irán en un plazo de dos o tres días, en medio de las negociaciones que ambas naciones mantienen desde hace varias semanas.
Analistas internacionales observan con preocupación la evolución de los acontecimientos, mientras la comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de Washington y Teherán ante el riesgo de que el conflicto se extienda más allá del estrecho de Ormuz y comprometa la estabilidad de toda la región.









