Hasta con medicinas para perro se andan drogando

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – Mientras las autoridades buscan frenar el avance de las drogas sintéticas en el país, agentes de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) inspeccionaron cuatro clínicas veterinarias de la capital para verificar el manejo de ketamina y otros medicamentos sujetos a fiscalización, tras sospechas de que este tipo de sustancias, destinadas exclusivamente al uso animal, podrían estar siendo desviadas hacia mercados ilícitos donde son utilizadas con fines distintos a los terapéuticos.
La operación, coordinada por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), puso bajo la lupa establecimientos que manejan medicamentos considerados sensibles debido a su potencial uso indebido fuera del ámbito veterinario.
Durante las inspecciones, los investigadores revisaron permisos de funcionamiento, licencias, inventarios y registros de medicamentos controlados para determinar si existían mecanismos adecuados de supervisión o posibles vacíos que facilitaran el desvío de estas sustancias.
Los resultados preliminares dejaron más preguntas que respuestas. Según las autoridades, algunas clínicas inspeccionadas carecían de médicos veterinarios certificados, mientras que otras no mantenían controles adecuados sobre medicamentos sujetos a fiscalización.
Además, se detectaron inconsistencias en documentación y permisos, aspectos que, según los investigadores, dificultan la trazabilidad de sustancias como la ketamina y abren la puerta a posibles irregularidades en su manejo.
La preocupación de las autoridades radica en que este medicamento, ampliamente utilizado en procedimientos veterinarios, también ha sido identificado internacionalmente como una sustancia susceptible de uso recreativo e ilegal cuando cae fuera de los controles establecidos.
Los operativos forman parte de una estrategia nacional para evitar que medicamentos diseñados para la atención de animales terminen alimentando circuitos clandestinos vinculados al consumo de drogas o a la elaboración de sustancias sintéticas.
Las autoridades buscan determinar si los controles existentes son suficientes o si algunas de estas sustancias podrían estar escapando de la supervisión institucional.
Por ahora no se reportan capturas ni acusaciones directas contra los establecimientos inspeccionados, pero la DLCN advirtió que continuará ampliando las revisiones a nivel nacional para identificar posibles fallas y evitar que medicamentos de uso veterinario sean utilizados para fines ilícitos.
El caso vuelve a abrir el debate sobre los controles existentes en la distribución de medicamentos fiscalizados y sobre cómo sustancias creadas para tratar animales pueden convertirse en un riesgo cuando terminan fuera de los canales legales.









