Este Trump y sus cosas: Que siempre no, no hay guerra con Irán

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que el esperado acuerdo de paz entre Washington e Irán será firmado este domingo, tras semanas de tensiones y negociaciones internacionales, con el objetivo de poner fin a la guerra entre ambas naciones, reabrir de inmediato el estratégico estrecho de Ormuz y sentar las bases para una nueva etapa de estabilidad en Oriente Medio.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario republicano aseguró que la firma del pacto es inminente y destacó que uno de los principales beneficios será la reapertura total de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
«El acuerdo se firmará mañana, e inmediatamente después de su firma, el estrecho de Ormuz estará ABIERTO PARA TODOS», afirmó Trump.
El anuncio se produce después de que el Gobierno de Pakistán, país que ha servido como mediador entre las partes, informara que las negociaciones habían alcanzado su fase final y que la firma podría concretarse mediante mecanismos electrónicos en las próximas horas.
Sin embargo, desde Teherán el panorama sigue siendo más cauteloso. Aunque las autoridades iraníes reconocen avances significativos en el proceso, el Ministerio de Exteriores había descartado previamente que la firma se realizara este domingo, aunque no cerró la posibilidad de concretarla en los días siguientes.
Uno de los aspectos más delicados del acuerdo está relacionado con el programa nuclear iraní. Trump aseguró que la República Islámica abandonará cualquier intento de desarrollar armamento nuclear.
«Ya no quieren un arma nuclear, ni la tendrán, ni mediante compra, desarrollo ni ninguna otra forma de adquisición», sostuvo el presidente estadounidense.
Según Washington, el entendimiento permitirá además que Estados Unidos tenga acceso al uranio enriquecido iraní para su eliminación, mientras que descarta la entrega de recursos económicos directos a Teherán.
Por su parte, el Gobierno iraní mantiene una versión diferente sobre algunos puntos clave del pacto. Entre ellos, sostiene que el acuerdo contempla la liberación de activos financieros congelados en el extranjero y el cese de las hostilidades en distintos escenarios regionales, incluyendo el conflicto que involucra a Israel y el Líbano.
La eventual reapertura del estrecho de Ormuz representa uno de los mayores impactos del acuerdo. Antes del conflicto, por esa vía marítima transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo comercializado a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción provocaba efectos inmediatos en los mercados internacionales y en los precios de los combustibles.
No obstante, Trump también lanzó una advertencia. El mandatario aseguró que existe una «alternativa definitiva» si Irán incumple los compromisos alcanzados, una declaración que analistas internacionales interpretan como una posible referencia a futuras acciones militares.
Mientras las delegaciones ultiman detalles y el mundo observa con expectativa, la posible firma del acuerdo podría convertirse en uno de los acontecimientos geopolíticos más trascendentales de los últimos años y cambiar el rumbo de las relaciones en Oriente Medio.








