Libre le quiso echar la culpa a los transportistas por el cagadal de las elecciones

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El dirigente del transporte de carga pesada, Carlos Fonseca, denunció este jueves que el sector fue utilizado como “chivo expiatorio” durante las elecciones primarias, al asegurar que desde el interior del Consejo Nacional Electoral (CNE) se habría gestado un supuesto boicot para impedir el desarrollo de los comicios. Según Fonseca, los transportistas fueron señalados como responsables de los retrasos en la distribución del material electoral, situación que derivó en una crisis financiera para el rubro debido a una deuda pendiente de 37 millones de lempiras, que aún no ha sido cancelada.
El representante del transporte pesado afirmó que detrás de los señalamientos existían intereses políticos y sostuvo que el sector fue involucrado injustamente en una situación que, a su juicio, fue planificada por otros actores.
“Ellos no querían que hubieran elecciones y nos involucraron porque necesitaban un chivo expiatorio”, expresó Fonseca al referirse a los acontecimientos ocurridos durante el proceso electoral primario.
El dirigente recordó que, meses después de las elecciones, el CNE mantiene una deuda de 37 millones de lempiras por los servicios de transporte brindados para la movilización del material electoral en diferentes puntos del país.
Fonseca aseguró que la falta de pago ha colocado a numerosas empresas del sector en una situación crítica, al punto de enfrentar serias dificultades financieras para cumplir con sus compromisos operativos y laborales.
“Estamos al borde de la quiebra”, manifestó, al señalar que la deuda continúa sin resolverse pese a los reclamos realizados por los empresarios afectados.
Asimismo, defendió el papel desempeñado por el transporte de carga durante el proceso electoral y reiteró que el rubro fue utilizado como responsable de una problemática que, según él, tenía su origen en decisiones ajenas a los transportistas.
El empresario también afirmó haber sido objeto de persecución política debido a su afiliación al Partido Nacional de Honduras, situación que, según relató, le generó consecuencias personales y legales.
“Incluso estuve a punto de ir a la cárcel”, lamentó Fonseca, quien insistió en que las autoridades deben honrar las obligaciones económicas pendientes con el sector y aclarar las responsabilidades sobre lo ocurrido durante las elecciones primarias.
Mientras tanto, la deuda continúa siendo motivo de preocupación para los empresarios del transporte de carga, quienes aseguran que el retraso en los pagos amenaza la estabilidad financiera de numerosas compañías vinculadas a la logística electoral.








