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Bolivia es un v*rgueo total y decretan estado de excepción para combatirlo

LA PAZ, BOLIVIA. –  El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este sábado la declaración de estado de excepción para liberar las carreteras nacionales, luego de siete semanas de protestas y bloqueos protagonizados por sectores campesinos y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen su renuncia y han provocado una crisis de abastecimiento, pérdidas económicas millonarias y decenas de víctimas afectadas por la interrupción del tránsito.

La medida fue comunicada por Paz a través de sus redes sociales y un mensaje televisado, horas después de firmar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) con el objetivo de buscar una salida negociada al conflicto, pacto que fue rechazado por otros sectores movilizados.

“He dispuesto la aplicación del Estado de Excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares”, expresó el mandatario.

Paz aseguró que la decisión no busca eliminar la normalidad democrática, sino recuperar el funcionamiento del país y garantizar el libre tránsito, además de mantener abiertas las puertas al diálogo con quienes estén dispuestos a negociar.

En su mensaje oficial, el gobernante instruyó a la Policía y las Fuerzas Armadas ejecutar las acciones necesarias para restablecer la circulación en las principales vías, proteger infraestructura estratégica y asegurar el abastecimiento de productos esenciales.

El presidente boliviano justificó la medida al señalar que su administración intentó priorizar el diálogo antes de recurrir a acciones de fuerza, diferenciando entre sectores con demandas sociales y grupos que, según afirmó, buscan desestabilizar al Gobierno.

Paz acusó a sectores vinculados al movimiento de Evo Morales de impulsar una estrategia organizada contra el orden constitucional y señaló al bastión político del exmandatario en el Chapare o Trópico de Cochabamba como uno de los puntos donde se originarían las movilizaciones.

“Lo que hoy enfrenta Bolivia es una estrategia organizada de desestabilización contra la democracia y un gobierno constituido”, manifestó el mandatario, quien calificó la situación como un intento de ruptura institucional.

Según información difundida por la Presidencia boliviana, el estado de excepción no implica la suspensión de derechos ciudadanos, pero establece restricciones contra los bloqueos de carreteras y el uso de armas, explosivos u otros elementos violentos.

Asimismo, se autorizó el apoyo temporal de las Fuerzas Armadas a la Policía para garantizar la seguridad en rutas estratégicas y facilitar el traslado de bienes y servicios.

El conflicto comenzó el 6 de mayo, cuando la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas de La Paz iniciaron bloqueos de carreteras para exigir la salida de Rodrigo Paz del poder. Posteriormente, sectores cercanos a Evo Morales se sumaron a las protestas.

Aunque la COB decidió levantar sus medidas tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno, los grupos campesinos y seguidores de Morales anunciaron que mantendrán las protestas hasta lograr la renuncia presidencial.

La crisis ha generado escasez de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas regiones, además de dejar al menos 16 personas fallecidas, según reportes oficiales, mientras las pérdidas económicas se estiman en alrededor de 3,000 millones de dólares.

Bolivia enfrenta ahora un nuevo escenario de tensión política y social, mientras el Gobierno busca recuperar el control de las carreteras y los sectores opositores mantienen sus demandas contra la administración de Paz.

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