Cabo Verde elimina a Uruguay y ahora desafiará a Argentina

HOUSTON, ESTADOS UNIDOS. – La selección de Cabo Verde hizo historia este viernes al clasificarse por primera vez a los dieciseisavos de final de una Copa del Mundo, tras empatar 0-0 con Arabia Saudí en el NRG Stadium de Houston, resultado que, combinado con la victoria de España sobre Uruguay, le permitió avanzar como segundo del Grupo H y citarse con la Argentina de Lionel Messi en la siguiente ronda.
En su primera participación mundialista, el modesto conjunto africano firmó una actuación memorable al terminar invicto la fase de grupos con tres empates: 0-0 frente a España, 2-2 contra Uruguay y 0-0 ante Arabia Saudí, suficientes para sellar una clasificación histórica para un país de apenas medio millón de habitantes.
Cabo Verde afrontó el compromiso con inteligencia y disciplina táctica, consciente de que su destino dependía tanto de lo que ocurriera en Houston como del resultado entre España y Uruguay que se disputaba simultáneamente en Guadalajara.
Mientras Arabia Saudí estaba obligada a ganar para mantener vivas sus opciones, el conjunto caboverdiano defendió con orden, evitó asumir riesgos innecesarios y esperó pacientemente su oportunidad para atacar.
El encuentro estuvo marcado por la intensidad física desde los primeros minutos y por la grave lesión del defensor saudí Hassan Al-Tambakti, quien tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla tras sufrir un fuerte percance a la media hora de juego.
Las emociones llegaron más por las noticias provenientes de Guadalajara que por las ocasiones de gol. El tanto de Álex Baena para España, proyectado en las pantallas del estadio, colocaba momentáneamente a Cabo Verde en la segunda posición del grupo y acercaba el sueño de la clasificación.
En la segunda mitad, el combinado africano fue el que más buscó la victoria. Laros Duarte desperdició un mano a mano con el portero en el minuto 75, mientras que Pina y Garry Rodrigues también estuvieron cerca de marcar el gol que habría redondeado una noche inolvidable.
El pitazo final mantuvo el empate sin goles y, segundos después, llegó la confirmación de la victoria española por 1-0 sobre Uruguay. La noticia desató una celebración histórica entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados de Cabo Verde, que protagonizaron una de las mayores sorpresas del torneo.
Ahora, el pequeño país africano enfrentará uno de los mayores retos de su historia futbolística: medirse a la Argentina de Lionel Messi en busca de otra hazaña que siga alimentando el sueño mundialista.








