¡La capital está seca! Las represas están en las últimas

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Las represas Los Laureles y La Concepción, principales fuentes de abastecimiento de agua para la capital hondureña, continúan este sábado en alto nivel de riesgo hídrico y acercándose a un nivel crítico, informó la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS). La situación persiste debido a que las lluvias registradas en los últimos días no han sido suficientes para recuperar los embalses, por lo que se mantiene el racionamiento de agua una vez cada siete días en Tegucigalpa y Comayagüela.
De acuerdo con el más reciente reporte de la UMAPS, la represa Los Laureles se encuentra al 41.48 % de su capacidad de almacenamiento, mientras que La Concepción apenas alcanza el 38.48 %, porcentajes que mantienen en alerta a las autoridades municipales.
Pese a que en varias regiones del país se han registrado precipitaciones durante la última semana, estas no han generado el volumen de escorrentía necesario para incrementar de forma significativa los niveles de ambos embalses.

Las autoridades advirtieron que el panorama sigue siendo delicado y que la recuperación dependerá del comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas.
Ante este escenario, la UMAPS confirmó que continuará vigente el esquema de distribución de agua potable implementado para enfrentar la escasez.
Actualmente, los habitantes de la capital reciben el servicio una vez por semana, es decir, cada siete días, una medida que busca administrar el recurso disponible y garantizar el abastecimiento para la mayor cantidad de sectores posible.
Las autoridades también hicieron un llamado a la población a hacer un uso racional del agua, evitando el desperdicio y almacenando únicamente la cantidad necesaria para las actividades esenciales del hogar.
La crisis hídrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para Tegucigalpa durante la temporada seca. Aunque la llegada del invierno ha generado expectativas de recuperación, los expertos advierten que será necesario un período prolongado de lluvias constantes para que las represas alcancen niveles que permitan normalizar el suministro de agua en la capital.








