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Le dio por hacer piques y se murió haciendo piques   

COFRADÍA, CORTÉS, HONDURAS.Franklin Alexander Urbina Madrid, un estudiante de 16 años, perdió la vida la noche del domingo 28 de junio tras sufrir un fatal accidente en motocicleta mientras participaba en una carrera clandestina conocida como “pique”, en el sector de Casa Quemada, Cofradía, Cortés, donde habría perdido el control del vehículo y se estrelló contra el pavimento. El joven, alumno de noveno grado de la Escuela Rubén Antúnez Castillo y residente en la colonia San Juan, murió debido a la gravedad de las lesiones provocadas por el impacto.

Según relatos de familiares, el adolescente salió de su vivienda luego de que un amigo llegara a buscarlo para participar en la actividad que terminó en tragedia.

“Un muchacho llegó a la casa a engancharlo para que realizaran piques y lastimosamente pasó lo que pasó”, relató un familiar entre la tristeza y la incredulidad por la muerte del joven.

De acuerdo con el informe preliminar, Franklin Alexander perdió el control de la motocicleta, cayó violentamente contra la carretera y sufrió heridas mortales. Equipos de emergencia y autoridades llegaron al lugar, pero no pudieron evitar el desenlace fatal.

Uno de los momentos más dolorosos ocurrió cuando la madre del adolescente llegó hasta la escena del accidente y confirmó la tragedia.

Entre lágrimas, desesperación y abrazos de familiares, la mujer rompió en llanto mientras repetía:

“Mi niño no”, una frase que reflejó el dolor de perder a su hijo menor.

Franklin Alexander era el menor de tres hermanos y el único varón de su familia, por lo que su muerte provocó profunda consternación entre familiares, amigos y vecinos de la colonia San Juan.

Tras el levantamiento cadavérico, el cuerpo del estudiante fue trasladado hacia la morgue de San Pedro Sula para continuar con los procedimientos correspondientes.

Las llamadas carreras clandestinas de motocicletas y vehículos continúan representando un peligro en diferentes sectores del país, debido a las altas velocidades y maniobras riesgosas que ponen en peligro no solo a los participantes, sino también a acompañantes, peatones y habitantes de las zonas donde se realizan.

La normativa hondureña establece sanciones contra conductas como la conducción peligrosa y temeraria. El Código Penal contempla el delito de conducción temeraria cuando una persona maneja de forma imprudente y pone en riesgo la vida o integridad de otras personas.

Autoridades de tránsito han advertido que los motociclistas representan una de las poblaciones más vulnerables en las carreteras de Honduras. Los registros oficiales señalan que cientos de personas han perdido la vida en accidentes viales durante los últimos años, con una alta incidencia de víctimas que viajaban en motocicletas.

La muerte de Franklin Alexander vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos de los piques clandestinos, una práctica que continúa cobrando vidas y dejando familias marcadas por el dolor.

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