Tiembla el mundo y ahora le llegó el turno a China

SICHUAN, CHINA. – Un terremoto de magnitud 5.5 sacudió la madrugada de este lunes la provincia de Sichuan, en el centro de China, dejando 13 personas con heridas leves, decenas de viviendas afectadas y 196 habitantes evacuados, según informaron las autoridades locales. El movimiento telúrico ocurrió a poca profundidad, lo que provocó momentos de alarma entre la población de la localidad de Shahe, donde se localizó el epicentro.
De acuerdo con el Centro de Redes Sismológicas de China, el sismo se registró a las 00:12 hora local (16:12 GMT del domingo) en el condado de Gao, perteneciente a la ciudad de Yibin, con un epicentro ubicado a seis kilómetros de profundidad.
Las autoridades activaron de inmediato los protocolos de emergencia para atender a la población afectada.
La jefatura local de respuesta al terremoto informó que 13 personas resultaron con lesiones leves y fueron trasladadas a diferentes centros asistenciales para recibir atención médica.
Además, 196 personas fueron evacuadas y alojadas temporalmente como medida preventiva mientras se inspeccionan las zonas afectadas.
El alcalde de Shahe detalló que al menos 21 viviendas presentaron grietas, tres de ellas con daños de mayor consideración, por lo que 10 personas tuvieron que abandonar sus hogares y refugiarse en casas de familiares y amigos.
Aunque en esta ocasión no se reportaron víctimas mortales, el nuevo sismo volvió a despertar el temor entre los habitantes de Sichuan, una provincia ubicada en una de las regiones con mayor actividad sísmica de China.
La zona ha sido escenario de algunos de los terremotos más devastadores de las últimas décadas.
En 2022, un terremoto de magnitud 6.8 dejó 93 personas fallecidas y 24 desaparecidas.
Sin embargo, el recuerdo más doloroso sigue siendo el catastrófico sismo de mayo de 2008, cuando un terremoto de magnitud 8.0 provocó una tragedia histórica con más de 90 mil personas fallecidas y desaparecidas, convirtiéndose en uno de los desastres naturales más mortales registrados en el país.
Los organismos de emergencia continúan inspeccionando edificios, carreteras e infraestructura para descartar daños adicionales y garantizar la seguridad de la población.
Mientras tanto, expertos mantienen un monitoreo constante ante la posibilidad de nuevas réplicas, un fenómeno frecuente tras movimientos sísmicos de esta magnitud.
El nuevo terremoto recuerda la vulnerabilidad de Sichuan, una provincia de aproximadamente 83 millones de habitantes, donde la actividad sísmica forma parte de una constante amenaza para millones de personas.







