POLITICA

C*gado del miedo Marvin Ponce pide perdón a diputados liberales

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El asesor presidencial Marvin Ponce terminó por retractarse parcialmente de sus polémicas declaraciones en las que señaló a diputados del Partido Liberal de presuntamente cobrar dinero a cambio de votos en el Congreso Nacional, luego de la fuerte presión política ejercida por el jefe de bancada liberal, Jorge Cálix, quien le exigió pruebas o una disculpa pública inmediata. El episodio ocurrió en Tegucigalpa y dejó en evidencia que el funcionario no logró sostener con nombres ni evidencias sus acusaciones, lo que desató una crisis política dentro del debate sobre la reforma de la ENEE.

La controversia se originó cuando Ponce afirmó en redes sociales que entre cinco y seis diputados liberales estarían solicitando dinero para apoyar la aprobación de la reforma energética, basándose —según dijo— en “fuentes internas” del Congreso Nacional, pero sin revelar identidades ni presentar pruebas concretas.

Sin embargo, tras la reacción inmediata de Jorge Cálix, quien lo acusó de actuar de manera irresponsable y le dio un ultimátum de 24 horas para retractarse o identificar a los supuestos implicados, Ponce modificó su postura pública.

En un giro que generó más cuestionamientos que aclaraciones, el asesor presidencial publicó posteriormente que ofrecía disculpas a la mayoría de los diputados liberales, intentando matizar sus señalamientos iniciales.

No obstante, lejos de reafirmar sus acusaciones con pruebas, Ponce terminó por ceder en su discurso, manteniendo afirmaciones generales pero sin respaldarlas con nombres, evidencias o denuncias formales, lo que ha sido interpretado en el ámbito político como una rectificación forzada ante la presión pública.

La respuesta de Jorge Cálix fue contundente desde el inicio: exigió responsabilidad, nombres concretos o una retractación inmediata. Incluso advirtió que no permitiría ataques infundados contra su bancada y calificó de “cobarde” lanzar señalamientos sin sustento.

La falta de respaldo a sus propias declaraciones dejó a Marvin Ponce en una posición incómoda, evidenciando que sus acusaciones no pudieron sostenerse más allá del impacto mediático inicial, lo que terminó debilitando su postura en el debate político.

El caso ha reavivado el debate sobre la transparencia en el Congreso Nacional y el uso de declaraciones públicas sin respaldo documental, en medio de la discusión de la reforma de la ENEE, uno de los temas más sensibles de la agenda legislativa actual.

Mientras tanto, la polémica deja una lectura clara en el escenario político: las acusaciones sin pruebas no solo generan crisis, sino que terminan desmoronándose cuando se exige responsabilidad directa.

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