Tronó una cuetearía en Copán y ya mató a tres personas

NUEVA ARCADIA, COPÁN, HONDURAS. – La explosión de una fábrica de pólvora artesanal ocurrida en el municipio de Nueva Arcadia, Copán, continúa dejando consecuencias fatales. Este jueves se confirmó la muerte del niño Félix Eli Quintanilla Hernández, de siete años, quien permanecía hospitalizado con graves quemaduras en el Hospital de Occidente, en Santa Rosa de Copán, elevando a tres el número de fallecidos por el siniestro que también dejó varios heridos.
El menor luchó por su vida durante varios días tras resultar gravemente lesionado en la explosión, pero finalmente falleció debido a la gravedad de las quemaduras que sufrió.
Inicialmente, la explosión dejó como saldo una niña fallecida y cuatro personas heridas. Horas después, las autoridades confirmaron la muerte de una joven de 24 años, quien además estaba embarazada y era madre de los dos menores afectados por la tragedia.
Con el fallecimiento de Félix Eli Quintanilla Hernández, la cifra de víctimas mortales ascendió a tres, profundizando el dolor de una familia golpeada por una tragedia que ha conmocionado a toda la comunidad.
El abuelo del menor, visiblemente afectado, confirmó el deceso y expresó el profundo dolor que atraviesa la familia.
Los restos del niño serán velados en la comunidad de Las Flores, Florida, mientras que el cuerpo de la joven será trasladado a San José, donde familiares y amigos le darán el último adiós.
Mientras tanto, otras dos personas permanecen hospitalizadas en estado delicado. Entre ellas se encuentra Glendy Aracely y una menor identificada como Kenita, quien podría ser trasladada a Tegucigalpa para recibir atención médica especializada debido a la gravedad de sus lesiones.
La comunidad permanece atenta a la evolución de ambas pacientes, mientras familiares mantienen la esperanza de que puedan recuperarse.
La tragedia ha generado una profunda conmoción entre los habitantes de Nueva Arcadia y comunidades cercanas, cuyos pobladores se han solidarizado con la familia afectada en medio del dolor.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos asociados a la fabricación artesanal de pólvora, una actividad que en distintas ocasiones ha provocado accidentes con consecuencias fatales en el país.







