Monto de güiros han querido cruzar la frontera de EE.UU. y los mandan de regreso a Honduras

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – Más de 129 mil niñas, niños y adolescentes hondureños han sido deportados al país desde 2014, informó este sábado el director de la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (COIPRODEN), Wilmer Vásquez, quien atribuyó esta situación a la falta de oportunidades, la pobreza y la vulneración de derechos, factores que continúan impulsando la migración infantil pese al endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.
El representante de COIPRODEN advirtió que la migración de menores de edad sigue siendo una de las problemáticas sociales más preocupantes para Honduras, ya que miles de familias continúan viendo en la migración la única alternativa para buscar mejores condiciones de vida.
Vásquez señaló que, aunque Estados Unidos ha reforzado sus políticas de control migratorio, el flujo de familias hondureñas que intentan salir del país no se ha detenido, lo que demuestra que las causas estructurales que originan la migración siguen sin resolverse.
“Si vemos estas estadísticas en un país desarrollado, estaríamos en una completa emergencia nacional”, expresó el director de COIPRODEN al referirse a la cantidad de menores retornados durante la última década.
Asimismo, sostuvo que la única forma de reducir esta problemática es mediante el fortalecimiento del sistema de protección de la niñez, acompañado de una mayor inversión pública en programas sociales dirigidos a las familias más vulnerables.
El defensor de la niñez insistió en que la desigualdad, la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades continúan siendo las principales razones que obligan a miles de niños y adolescentes a abandonar Honduras.
“Mientras no logremos reducir la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades y de empleos dignos para las familias, las niñas y los niños seguirán huyendo del país”, advirtió.
COIPRODEN hizo un llamado a las autoridades para priorizar políticas públicas que garanticen el bienestar y los derechos de la niñez, con el fin de disminuir la migración forzada y ofrecer condiciones que permitan a las familias permanecer en el país.








