Ayestas dice que Seguridad solo es paja y la violencia esta igual o peor

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, Migdonia Ayestas, advirtió desde Tegucigalpa que las cifras de muertes violentas de mujeres en Honduras no han disminuido durante el 2025, contradiciendo versiones oficiales del Ministerio de Seguridad, al señalar que entre enero y junio se registran al menos 139 casos, lo que refleja —según su análisis— una persistencia de la criminalidad en el país.
Ayestas reaccionó a las declaraciones del ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, quien aseguró recientemente que los homicidios de mujeres habían disminuido en comparación con el año anterior. Sin embargo, la experta aclaró que los datos del OV-UNAH muestran una realidad distinta, indicando que en el primer semestre del año se registraron 138 mujeres asesinadas, cifra que al cierre de junio ascendió a 139 muertes violentas, lo que evidencia —según dijo— que “la violencia se mantiene”.
“No es significativo el aumento, podemos establecer que se mantiene la violencia y la criminalidad”, expresó Ayestas, quien además exigió mayor capacidad de respuesta por parte de las autoridades, incluyendo investigación criminal eficiente, capturas y judicialización de los responsables, para evitar la impunidad en estos casos.
La especialista detalló que desde el año 2005 hasta la fecha, alrededor de ocho mil mujeres han sido asesinadas en hechos violentos en Honduras, muchos de ellos atribuidos a estructuras del crimen organizado transnacional. Asimismo, denunció que los crímenes contra mujeres han incrementado su nivel de crueldad, con casos de desmembramientos, decapitaciones, violaciones y abandono de cuerpos en espacios públicos.
Ayestas también cuestionó si el Estado cuenta con los recursos suficientes para fortalecer la investigación criminal y la formación de jueces con perspectiva de género, señalando además que medidas como el estado de excepción no han logrado frenar el accionar de maras, pandillas y otras estructuras criminales.









